17 Abril 2026, 18:21
Actualizado 17 Abril 2026, 18:21

Un perito contratado por la acusación particular podrá acceder a los restos óseos de Francisca Cadenas cuando terminen los informes oficiales. 

Tal como ha explicado la abogada de la familia, Verónica Guerrero, no se trata de repetir la autopsia de forma completa, sino de permitir que los peritos de la acusación puedan acceder a los restos óseos una vez finalizados todos los informes oficiales del Instituto de Medicina Legal de Badajoz, el Instituto Nacional de Toxicología de Madrid y otros organismos. El objetivo es completar y reforzar el análisis forense, aportando una nueva valoración que ayude a esclarecer posibles lesiones, su origen y la forma en la que se produjeron.

"Es un aporte más que puede resultar clave para esclarecer los hechos; puede que confirme lo ya conocido o puede que se detecte alguna lesión que hasta ahora no se había visto", ha señalado la letrada, recordando el precedente del caso Chavero. De hecho, este estudio será llevado a cabo por el mismo perito que practicó la autopsia de Manuela Chavero.

Además, la letrada ha aclarado que, por el momento, no se ha solicitado la reconstrucción de los hechos, una diligencia que la acusación prevé pedir próximamente y que dependerá tanto del visto bueno del juez como de la postura de la Fiscalía y de las defensas.

Jornada de nuevas declaraciones

Las declaraciones por el caso de Francisca Cadenas han continuado este viernes con una nueva jornada en los juzgados de Villafranca de los Barros, donde han sido citados varios vecinos de Hornachos, entre ellos las últimas personas que vieron con vida a Francisca la noche de su desaparición.

Entre los primeros en llegar al juzgado se encontraban Verónica Guerrero, abogada de la familia Meneses Cadenas, acompañada por los hijos de la víctima, José Antonio y Javi, con la intención de poder presenciar las declaraciones. Finalmente, su presencia no ha sido posible por el formato en el que se han desarrollado parte de los testimonios.

Las declaraciones de las tres últimas personas que estuvieron con Francisca esa noche se han realizado por videollamada. Se trata de Antonio y Adelaida, el matrimonio de amigos y padres de la menor a la que Francisca cuidaba, así como de Carlos Guzmán, el temporero que se cruzó con ella en el túnel poco antes de que se perdiera su rastro. Además, han declarado de forma presencial otras dos vecinas que aquella noche también salieron a buscarla.

La sesión judicial se ha prolongado durante aproximadamente tres horas, desde las diez de la mañana, y ha servido para seguir avanzando en la reconstrucción de lo ocurrido en una noche que se remonta al año 2017. Según ha explicado la abogada de la familia, las preguntas han estado orientadas a ordenar horarios, presencias en la calle y movimientos de los distintos vecinos con el objetivo de construir un relato coherente de los hechos.

Aunque no se ha podido desvelar el contenido concreto de las declaraciones, la letrada ha confirmado que, a medida que avanzan los testimonios, están apareciendo datos que no se conocían con anterioridad, algo habitual en este tipo de procesos tras tantos años desde los hechos.

Las diligencias continuarán el próximo lunes, con una nueva jornada de declaraciones en la que están citados más vecinos y el agente de la Guardia Civil que accedió aquella noche a la vivienda. La instrucción se encuentra aún en una fase inicial y no se descarta que puedan citarse nuevos testigos si así lo solicitan las partes o el propio juzgado.