AGRICULTORES
Vendimia nocturna para preservar la calidad de la uva
Las bodegas adelantan la recogida a la noche para evitar las altas temperaturas y garantizar que la uva llegue en óptimas condiciones al proceso de elaboración
Mientras gran parte de la población duerme, la actividad es intensa en numerosas viñas de Almendralejo. Las luces de las cosechadoras iluminan la oscuridad y avanzan entre las hileras de viñas para recoger la uva en plena madrugada, una práctica cada vez más habitual durante la campaña de vendimia.
En Bodegas Romale, la jornada comienza cuando cae la noche. Su gerente, Diego Nieto, ha explicado que «Nosotros empezamos la vendimia sobre las once de la noche y acabamos pues por la mañana, a las diez u once de la mañana».

La temperatura, clave para la calidad del vino
El principal motivo de esta vendimia nocturna es la necesidad de conservar la calidad de la uva. Las bajas temperaturas de la madrugada ralentizan su deterioro y evitan fermentaciones prematuras antes de llegar a la bodega. Los productores buscan que la uva entre en las instalaciones a una temperatura máxima de 18 grados.
En este sentido, Nieto ha detallado que «Es fundamental el recolectarla a menor temperatura y sin que se produzca una fermentación antes de entrar en la bodega porque eso va a hacer que podamos introducir una levadura específica y que los aromas que vayamos a tener en un futuro en el vino pues sean los que nosotros queremos».
Trabajo nocturno para esquivar el calor
La tecnología incorporada en las cosechadoras permite trabajar durante toda la noche gracias a potentes sistemas de iluminación. Además de favorecer la calidad de la materia prima, esta práctica evita a los trabajadores afrontar las elevadas temperaturas diurnas propias del verano extremeño. El transportista Pedro Gragera ha señalado que «Durante el día esto es, para la maquinaria y para nosotros, es mucha la calor y no es compatible».
Por su parte, el tractorista Rafael Alcalde ha destacado que «Es el pan de cada día, cada noche salimos a cosechar y cada noche hacemos la vendimia con tractores».

Contrarreloj hasta la llegada del sol
La vendimia se desarrolla así bajo las estrellas y a un ritmo constante para que la uva llegue a la bodega en las primeras horas de la mañana. Una vez allí, puede ser procesada inmediatamente y comenzar el proceso de elaboración del vino en las mejores condiciones posibles. El resultado es una carrera contrarreloj en la que agricultores, transportistas y bodegueros trabajan durante la noche para preservar intactas las cualidades del fruto y garantizar la calidad final de los vinos.
