SEQUIA
Entra en vigor el nuevo Plan Especial de Sequía del Tajo con mejoras en gestión y previsión
El nuevo plan incorpora indicadores actualizados y análisis predictivos para anticipar escenarios de sequía y mejorar la gestión del agua en la cuenca del Tajo
La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) ha publicado la revisión del Plan Especial de Sequía (PES), un instrumento clave para la gestión de los recursos hídricos en la cuenca que entra en vigor tras su aprobación el 1 de junio de 2026 mediante la Orden TED/601/2026. El nuevo plan busca incrementar la eficacia en la gestión de episodios de sequía y escasez, adaptándose al actual contexto climático.
El documento incorpora toda la información actualizada del tercer ciclo de planificación hidrológica, incluyendo un inventario revisado de recursos, usos y demandas de agua en la cuenca del Tajo. Además, cumple con lo establecido en la Ley del Plan Hidrológico Nacional, que obliga a actualizar estos planes tras cada revisión para garantizar la coherencia de las medidas de prevención y mitigación de la sequía.
Mejoras metodológicas y seguimiento predictivo
Entre las principales novedades, el plan introduce un cambio metodológico en los umbrales de escasez y adopta el Índice de Precipitación Estandarizado (SPI) como indicador de sequía en todas las unidades territoriales. Esta medida mejora la transparencia y comparabilidad de los datos y refuerza la cooperación con Portugal en el marco del Convenio de Albufeira.
Asimismo, el PES incorpora por primera vez una componente predictiva en los informes mensuales, mediante modelos hidrológicos y de predicción climática. Este avance permite anticipar escenarios de sequía y escasez, facilitando una gestión más proactiva frente a episodios extremos.
Menor impacto y mejor toma de decisiones
La revisión también ajusta los umbrales en zonas como el Bajo Tajo (UTE 14), con el objetivo de favorecer el cumplimiento de los compromisos de caudales con Portugal. En conjunto, el plan se consolida como una herramienta fundamental para minimizar los impactos socioeconómicos derivados de la escasez de agua.
El nuevo PES refuerza así su papel como instrumento de apoyo en la toma de decisiones, al proporcionar información más precisa y actualizada a las administraciones responsables de la gestión del agua en la cuenca del Tajo.


