ECONOMÍA

Los camareros de Cáceres cobrarán casi un 4% más este año y los restaurantes deberán asumir atrasos

Nuevo convenio en la provincia: en 2026, la subida será del 3,75%, con efecto retroactivo desde el 1 de enero, lo que obligará a los restaurantes a ajustar cuentas y abonar los atrasos acumulados.

Provincia de Cáceres
22 Agosto 2026, 13:30 | Actualizado 22 Agosto 2026, 14:57

Los camareros de la provincia de Cáceres verán incrementado su salario casi un 4% este año, la primera de varias subidas previstas en los próximos tres ejercicios. Todo llega tras la firma, esta semana, del nuevo convenio de hostelería, que introduce mejoras salariales y organizativas para los trabajadores del sector. En 2026, la subida será del 3,75%, con efecto retroactivo desde el 1 de enero, lo que obligará a los restaurantes a ajustar cuentas y abonar los atrasos acumulados.

Los negocios disponen de cuatro meses desde la publicación del convenio en el DOE, el pasado 7 de agosto, para pagar esos atrasos. Es un esfuerzo económico que llega en plena temporada alta y que obligará a muchos establecimientos a revisar su estructura de costes y su planificación de personal.

Descansos y nocturnidad: cambios en la jornada

El convenio también modifica la organización del trabajo. Los empleados tendrán dos días de descanso semanal, de los cuales uno y medio deberán ser ininterrumpidos, una medida que busca mejorar la conciliación en un sector marcado por la disponibilidad continua. Además, el trabajo realizado entre las 22:00 y las 06:00 llevará un recargo del 50%, salvo para quienes estén contratados específicamente para trabajar de noche.

Para 2026 se establece un plus único extrasalarial, cercano a 167 euros al mes, proporcional a la jornada, que sustituye varios pluses anteriores y simplifica la estructura retributiva. El convenio contempla también subidas adicionales para 2027 y 2028, lo que obligará a los restaurantes a planificar a medio plazo.

Un sector que busca ser más atractivo

La gran incógnita es si estas mejoras servirán para hacer más atractivo un sector que lleva años con dificultades para encontrar trabajadores. La hostelería cacereña afronta un momento decisivo: necesita reforzar derechos y condiciones para atraer personal, pero también debe asumir un incremento de costes que pondrá a prueba la viabilidad de muchos negocios.