28 Marzo 2026, 9:56
Actualizado 28 Marzo 2026, 14:56

La emoción de la Semana Santa anoche se escuchó en Cáceres. El Gran Teatro acogió Quejío de Pasión, un recital de saetas que reivindica la fuerza de este canto y su arraigo en la tradición extremeña. Sobre las tablas, los saeteros Jorge Peralta y Tamara Alegre recorrieron los distintos estilos del género en un espectáculo que conecta desde el silencio más profundo.

El productor del espectáculo, Miguel Pérez, explicó el origen de esta propuesta: “Conociendo a Jorge, conociendo la importancia de la saeta, la Semana Santa que tenemos en Cáceres y los grandes saeteros que hay aquí, como Tamara Alegre en este caso… ¿por qué no dar valor a esa saeta?”.

La función se convirtió en un viaje por la dedicación de dos artistas que crecieron con esta tradición. Tamara Alegre evocó los inicios compartidos: “Vamos a recordar a esos dos niños que empezaron en la escuela de saeta de La Saracena con el Niño de la Rivera”.

Pérez destacó también la dimensión universal del homenaje: “Generalizan a esos artistas… a los artistas en realidad de cualquier disciplina”, subrayó.

Durante el recital se escucharon todos los estilos, desde las saetas cacereñas más tradicionales hasta composiciones cofrades y flamencas. Alegre detalló el recorrido musical: “Comenzamos con nuestras saetas cacereñas llanas, una saeta que cantaba el pueblo. Poco a poco se fueron metiendo la saeta por seguidilla, con sus cambios, carceleras… Van a escuchar una saeta por martinete”.

Por su parte, Jorge Peralta puso voz a algunos de los temas cofrades del programa: “Uno es ‘Es cautivo’ y otro es ‘Lágrimas de sangre’”.

El espectáculo incluyó también un reconocimiento a los grandes referentes de esta herencia musical. “Es un homenaje a esa saeta, a la tradición que tiene Cáceres, a esos saeteros de antaño de los que ellos han bebido y han aprendido”, añadió Pérez.

Entre notas, silencios y quejíos, Cáceres volvió a sentir anoche la intensidad de la Semana Santa.