¿Pueden coexistir la generación de energías renovables con las labores agrícolas tradicionales? La empresa noruega Statkraft, gestora de la planta fotovoltaica Talayuela II, ha demostrado que sí es posible.
Este tipo de instalaciones están libres de pesticidas, lo que las convierte en un refugio para las abejas. Gracias a ello, se reduce su mortalidad, lo que permite criar reinas destinadas a futuras explotaciones o simplemente a compensar su elevada desaparición anual. De esta planta pueden salir hasta 1.500 reinas cada otoño.
Esta "granja de abejas", integrada en una instalación solar, es la primera de sus características en toda España. Además de actuar como criadero, el proyecto permite monitorizar las colmenas para estudiar el comportamiento biológico de estos insectos en un entorno fotovoltaico.
El proyecto también contempla la formación de futuros apicultores locales, con el objetivo de crear nuevos nichos de empleo en la zona. Además, Statkraft no descarta producir su propia miel ecológica a partir de la próxima primavera.