28 Febrero 2026, 9:59
Actualizado 28 Febrero 2026, 10:57

El presidente estadounidense Donald Trump anunció el inicio de “una gran operación de combate” junto con Israel contra las principales instituciones del régimen iraní. Según afirmó, el objetivo es eliminar la amenaza que representa Irán y facilitar un eventual derrocamiento de sus autoridades. En su mensaje insistió en que la ofensiva busca proteger a Estados Unidos y abrir una oportunidad histórica para que la población iraní se libere del estamento clerical.

Trump dirigió un mensaje directo al pueblo iraní, asegurando que esta intervención representa “la única oportunidad” en generaciones para levantarse contra el régimen. Simultáneamente lanzó una advertencia a las fuerzas de seguridad iraníes, especialmente a la Guardia Revolucionaria y al Ejército, instándolos a deponer las armas a cambio de inmunidad, advirtiendo que quienes no lo hagan se enfrentarán a “una muerte segura”.

Poco después del anuncio, medios iraníes confirmaron explosiones en Teherán, particularmente en el barrio de Pasteur, donde se encuentra la residencia del líder supremo Ali Jamenei. Fuentes israelíes informaron que los ataques también alcanzaron instalaciones de los ministerios de Defensa e Inteligencia iraníes, junto con ciberataques que redujeron la conectividad nacional al 54%. Israel declaró un estado especial de emergencia ante el riesgo de represalias.

La tensión aumentó cuando Israel confirmó que Irán lanzó sus primeros misiles en respuesta, lo que llevó a reforzar las alertas en todo el país. El Gobierno israelí ordenó permanecer cerca de refugios, suspendió actividades no esenciales, cerró el espacio aéreo y canceló todos los vuelos. Las autoridades advirtieron que se esperan más ataques y que las medidas de emergencia se mantendrán mientras persista la escalada.