Los conflictos siempre tienen consecuencias, y unas de las más evidentes son las consecuencias económicas. El precio del petróleo se ha disparado más de un 8% antes de la apertura de las Bolsas europeas tras el ataque lanzado este fin de semana por Estados Unidos e Israel sobre Irán y su impacto en el estrecho de Ormuz, por donde circula en torno a una quinta parte del petróleo mundial.
Subida de precios y tensión en el estrcho
La escalada bélica en la zona y el riesgo para una de las principales arterias de transporte energético del planeta han desatado la volatilidad en los mercados. Además del crudo, el oro también ha registrado fuertes subidas y se ha revalorizado cerca de un 3% a primera hora de la mañana.
La subida de precios no es casual. Con el estrecho de Ormuz en el foco, algunas de las navieras más importantes del planeta han comenzado a replantearse sus rutas comerciales. De esta forma, Mediterranean Shipping Company (MSC) y Maersk han anunciado la suspensión de sus operaciones en el estrecho de Ormuz.
MSC ha comunicado en su página web que, “como medida de precaución, ha suspendido todas las reservas para traslado global de cargamentos por la región de Oriente Próximo hasta nuevo aviso”.
Por su parte, Maersk ha confirmado la paralización de “todos los cruces de buques en el estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso” y ha advertido a sus clientes de que los servicios con escala en puertos del golfo Pérsico podrían sufrir retrasos, desvíos o cambios de horario.