22 Febrero 2026, 13:25
Actualizado 22 Febrero 2026, 13:25

Compartir coche en Extremadura ya no solo es una opción sostenible: también se ha convertido en una fuente de ingresos. Y lo es gracias a la plataforma TRIBBU, similar a Blablacar pero con una diferencia clave: los pasajeros no pagan y es el conductor quien recibe el incentivo. El sistema se ha consolidado como una alternativa de movilidad en la región, donde se realizan unos 10.000 viajes al mes.

El funcionamiento es sencillo: por cada acompañante, la aplicación paga 1 euro cada 25 kilómetros recorridos. El dinero lo aporta el Ministerio para la Transición Ecológica, dentro de un programa que bonifica los trayectos compartidos para reducir emisiones. Además, la plataforma cuenta con financiación privada de grandes empresas como Iberdrola.

Extremadura, entre las comunidades donde más se usa

En la región, rutas como Badajoz–Mérida o Cáceres–Plasencia se han convertido en las más demandadas por trabajadores y estudiantes que viajan a diario. 

TRIBBU nació como un servicio para empresas, conectando a empleados que compartían trayectos rutinarios. Sin embargo, desde su apertura al público general, el crecimiento ha sido exponencial: ha duplicado su facturación, superando el millón de euros, y suma decenas de miles de usuarios en España, incluidos muchos extremeños.

El 70% de sus usuarios se concentra en España, con fuerte presencia en Madrid, Euskadi, Andalucía y Extremadura, y el resto se reparte entre México, Colombia y Portugal. Actualmente alcanza 46.000 viajes mensuales, y su principal reto es reducir el tiempo de espera para encontrar compañeros de coche.

La base del modelo es el bono energético de Transición Ecológica, que permite a empresas contaminantes compensar emisiones destinando fondos a sistemas como el coche compartido. Parte de ese dinero se redistribuye entre los conductores, incentivando la movilidad sostenible.