La Feria Internacional de Turismo Ornitológico, FIO, que abre hoy sus puertas hasta el 1 de marzo en Villarreal de San Carlos, vuelve a convertirse en el acontecimiento que más movimiento económico genera en la comarca de Monfragüe. Y es que durante estos días es prácticamente imposible encontrar alojamientos disponibles, lo que confirma el tirón turístico de la cita.
Alojamientos al completo
Los alojamientos de la zona cuelgan el cartel de completo mucho antes de que llegue la fecha. Así lo explica Ana María Domínguez, de apartamentos Sierra de Monfragüe:
“Para la FIO está todo lleno. En cuanto se enteran de la fecha de la próxima edición nos llaman para reservar”.
La alta ocupación se extiende a las localidades cercanas como Torrejón el Rubio, Malpartida de Plasencia o Serradilla, que cada año ven cómo la FIO se ha convertido en uno de los mayores motores de atracción turística del invierno en Extremadura.
Restaurantes con reservas desde hace meses
La restauración local también vive su mejor momento del año. José Manuel, del Restaurante Monfragüe, asegura que tiene reservas hechas desde hace meses, un panorama habitual desde que la feria se consolidó como referencia en el turismo ornitológico europeo.
Los visitantes llenan los comedores para disfrutar de algunos de los productos estrella de la gastronomía de la zona: caldereta de cabrito, cochinillo, jamón, quesos… Manjares que sirven para recuperar fuerzas tras una jornada de observación de aves, una afición que mueve cada vez a más viajeros.
El turismo ornitológico es ya un pilar clave de la zona: el 20% de los visitantes llega atraído por él y el 40% son extranjeros.
“En los negocios de la zona —Villarreal de San Carlos, Torrejón el Rubio, Malpartida de Plasencia…— se nota positivamente”, confirma José Manuel Barreras, también del Restaurante Monfragüe.
Un ‘agosto’ en pleno invierno con más de 20.000 visitantes
La edición de este año prevé reunir a más de 20.000 visitantes, una cifra que supone un verdadero impulso económico para los negocios de hostelería y turismo rural. Hoteles, casas rurales, restaurantes, tiendas y empresas de actividades ven cómo la FIO convierte un fin de semana de invierno en un auténtico “agosto” comercial.
Un año más, la feria demuestra su enorme peso como evento dinamizador para toda la comarca de Monfragüe y su entorno, consolidándose como uno de los grandes motores del turismo sostenible y de naturaleza en Extremadura.