22 Febrero 2026, 18:41
Actualizado 22 Febrero 2026, 18:41

La distribuidora i-DE, del grupo Iberdrola, ha intensificado en las últimas semanas la supervisión aérea de líneas eléctricas en Extremadura con el objetivo de reforzar la continuidad y calidad del suministro tras el paso de varias borrascas que han afectado a la región, especialmente Kristin, cuyos vientos superaron los 130 km/h.

En total, se han inspeccionado más de 1.000 kilómetros de líneas en zonas como la Campiña, Sierra de San Pedro, Plasencia, Las Hurdes, La Vera, La Siberia, Trujillo o La Serena, algunas de las comarcas más castigadas por el temporal. Estas revisiones forman parte del mantenimiento preventivo habitual, pero se han intensificado para anticiparse a posibles daños ocultos.

El responsable de Mantenimiento de Redes de i-DE en Cáceres, Santiago Liviano, explica que estos reconocimientos permiten “obtener una visión detallada del estado de las infraestructuras y detectar anomalías en aisladores, conductores, herrajes o apoyos”, provocadas por rayos, caída de árboles o fuertes rachas de viento. La clave, insiste, es la anticipación para evitar averías antes de que sucedan.

Tecnología Lidar y cámaras de alta precisión

Las inspecciones se realizan con helicópteros equipados con tecnología Lidar, capaz de generar millones de pulsos por segundo para crear un modelo tridimensional de toda la infraestructura. También incorporan cámaras de alta resolución, que capturan hasta 8 fotografías por segundo con detalle milimétrico, y cámaras termográficas para detectar puntos calientes que puedan indicar fallos en la red.

Según explica Diego Cuasante, director general de Atlas Innovative Engineering, cada kilómetro supervisado genera unos diez millones de puntos de datos, lo que permite crear un “gemelo digital” de torres, cables, vegetación y edificaciones. Esta información facilita el análisis preciso de cualquier defecto y optimiza la gestión del mantenimiento.

Más de 12.000 kilómetros de líneas en Extremadura

i-DE gestiona en Extremadura más de 12.600 kilómetros de líneas eléctricas de baja, media, alta y muy alta tensión, además de 3.467 centros de transformación y 65 subestaciones, que dan servicio a particulares y empresas en toda la comunidad autónoma.

La compañía subraya que la modernización y digitalización de la red realizada en los últimos años ha permitido mejorar de forma notable la calidad del suministro. Además, destaca que la electrificación del consumo es una herramienta clave para avanzar hacia un modelo más sostenible, reducir costes y mejorar la calidad de vida.