2 Marzo 2026, 14:51
Actualizado 2 Marzo 2026, 16:54

El estallido del conflicto en Oriente Próximo no solo está afectando a sectores como la energía o los carburantes. También está generando incertidumbre en el sector turístico, especialmente ahora que comienzan los preparativos para las vacaciones de primavera y verano. Las agencias de viajes de la región reconocen preocupación entre los viajeros y cancelaciones hacia destinos como Dubái, Jordania o Egipto.

En la Agencia Lince, de Badajoz, explican que, aunque no tenían grupos cerrados para estas zonas, las consultas que habían recibido en las últimas semanas han dejado de avanzar. “Han pedido varios presupuestos, pero no han vuelto. No creo que vaya a salir nadie”, lamenta Jorge García.

Quienes sí tenían planificado su viaje son Juan Antonio y su mujer, que debían partir este viernes rumbo a Jordania para disfrutar de unas vacaciones de diez días. Aunque el país mantiene abierto su espacio aéreo y ni los turoperadores ni el Ministerio de Exteriores han emitido recomendaciones negativas, la pareja ha decidido no viajar. “La situación en la que estamos nos puede costar el cien por cien del viaje”, señala, preocupado por la falta de garantías.

En la Agencia de Viajes Badatravel, Silvia Sánchez se muestra más optimista y explica que sí tiene organizados viajes con escala en Oriente Próximo para Semana Santa. Por ahora no se han producido cancelaciones, añade, y confía en que la situación pueda normalizarse. “Quien quiera anular un viaje a un destino que no esté directamente afectado debe asumir los gastos ya generados”, indica. 

Sin embargo, la situación cambia cuando la cancelación proviene de las propias aerolíneas. Tras el cierre del espacio aéreo en Doha, Dubái y Abu Dabi, son varias las compañías que han suspendido vuelos desde el sábado, lo que obliga a ofrecer a los pasajeros el reembolso íntegro del importe abonado.

Entre la preocupación, la espera y el deseo de que el conflicto no vaya a más, las agencias de viajes afrontan estas semanas con cautela, pendientes de una situación internacional que podría marcar el ritmo de las reservas en los próximos meses.