Las primeras investigaciones apuntan a que el joven de 29 años hallado muerto en Cáceres fue asfixiado por su madre, que, posteriormente, trató de suicidarse. Según fuentes de la investigación, el desgaste emocional de la mujer podría estar detrás del filicidio.
Dos días conviviendo con el cuerpo
Según publica El Español, el joven de 29 años hallado muerto el pasado lunes, fue presuntamente asfixiado por su madre, en la vivienda familiar de la barriada de Cabezarrubia, en Cáceres. Tras causarle la muerte con un pañuelo alrededor del cuello, la mujer convivió con el cuerpo durante unos dos días antes de llamar a su expareja y confesar lo ocurrido. En la vivienda también dejó una carta de suicidio en la que expresaba su profundo estado de desesperación, según fuentes vinculadas a la instrucción.
Desgaste emocional y problemas de convivencia
La madre, enferma de fibromialgia, padecía una situación de desgaste emocional agravada por la esquizofrenia de su hijo y conflictos de convivencia, una situación que se apunta como posible desencadenante del filicidio.
Tras intentar suicidarse ingiriendo pastillas, fue atendida y detenida por la Policía Nacional, a quienes habría confesado su autoría cuando los agentes llegaron al domicilio.
Prisión provisional para la madre
Este martes, el juzgado ha decretado prisión provisional, comunicada y sin fianza para la madre, mientras la autopsia definitiva y las pesquisas judiciales siguen abiertas.