La subida del petróleo es una de las consecuencias directas de la guerra. Ayer ya se notaba en Extremadura y hoy algunas gasolineras registraban una gran afluencia de conductores llenando el depósito, ante el temor de nuevas subidas.
El conflicto amenaza con encarecer no solo los carburantes. La luz y el gas también podrían subir, y mucho, si la situación se prolonga. Y es que Oriente Próximo, de donde procede el 20% del petróleo mundial, continúa siendo un punto estratégico cuya inestabilidad impacta de lleno en el mercado energético. Si el conflicto se alarga, el precio seguirá subiendo, advierten los analistas.
Pero no solo la gasolina se ve afectada. El gas y, en consecuencia, el precio de la electricidad, también están siendo golpeados por la tensión internacional.
¿Cuándo y en cuánto lo notaremos en la factura? Según los expertos, todo depende de la tarifa contratada. Los más perjudicados serán los usuarios del mercado regulado, que dependen directamente del precio diario del gas.
Algunas estimaciones apuntan a que el recibo podría encarecerse hasta un 50% si el conflicto continúa, y ese aumento podría notarse ya a partir del próximo mes.