Las mujeres extremeñas cobran una media de 22.181,88 euros anuales, casi 3.000 euros menos que los hombres, cuyo salario medio se sitúa en 25.179,79 euros, lo que supone una diferencia del 11,91%, casi un punto más que el año anterior (10,94%).
Es la primera vez que sube desde 2015, según se desprende del informe sobre la brecha salarial en Extremadura elaborado por UGT a partir de los últimos datos disponibles, referentes a la Encuesta de Estructura Salarial de 2023, que ha presentado este martes la vicesecretaria general de UGT Extremadura, Montserrat Marcos Sánchez, con motivo del próximo 22 de febrero, Día Internacional de la Igualdad Salarial.
Extremadura, entre las CCAA con menor brecha, pero una de las pocas donde aumenta
De esta forma, Extremadura fue una de las cinco comunidades autónomas en las que se incrementa la brecha salarial, si bien se mantiene como la tercera con la diferencia más baja de todo el país, frente a un descenso del 15,74% en el conjunto nacional.
Marcos ha destacado que desde 2013 la brecha se ha reducido un 13,23%, un 60% más que la media nacional, gracias principalmente, ha comentado, a que las mujeres extremeñas cuentan con el salario más bajo del país, a la subida del salario mínimo interprofesional y a la negociación colectiva.
El informe refrenda diferencias por tramos de edad, concentrándose la más alta entre los 45 y 54 años, y con mayor incidencia en la contratación temporal (14,18%) que en la indefinida (9,61%).
"La temporalidad y la precariedad penalizan doblemente a las mujeres", advierten desde UGT, porque un menor salario ahora se traduce en pensiones más bajas.
La industria registra la mayor diferencia salarial: un 25,95%
Por sectores, aunque hay brecha en todos, es mayor en aquellos con salarios más altos. En la industria se eleva hasta el 25,95%, es decir, los hombres cobran de media 6.762,64 euros más, mientras que en servicios es la mitad, un 12,96% (3.337,37 euros).
Una de las razones que "perpetúa" la brecha salarial es la desigualdad de género en la formación. En las ocupaciones elementales, la brecha se dispara al 31,55%, frente al 5,19% de las de mayor responsabilidad. La diferencia más baja se da entre mujeres con diplomaturas (7,57%) y licenciaturas (13,34%).
La negociación colectiva y el SMI, claves para reducir la brecha
El informe también deja "muy claro" que la negociación colectiva reduce la brecha salarial, ha señalado Marcos. La diferencia en convenios provinciales y autonómicos es del 10,13%, y en el sector público baja al 8,4%; mientras que en los convenios de empresa se dispara hasta el 50,3%.
Las dificultades de conciliación, que recaen mayoritariamente en las mujeres, repercuten en el salario base, pagas extraordinarias y horas extra, donde la brecha alcanza el 85,95%.
El otro factor “decisivo” es el SMI, especialmente relevante en Extremadura, donde afecta al 20% de los asalariados y es una de las regiones con sueldos más bajos del país.
Causas estructurales y reclamaciones del sindicato
Montserrat Marcos concluye que la brecha salarial tiene “causas estructurales” y está vinculada a una mayor temporalidad femenina, parcialidad no voluntaria, precariedad laboral y menor presencia en sectores mejor remunerados.
La brecha aumenta con la edad, y la inestabilidad laboral agrava la desigualdad. El trabajo a tiempo parcial, que sigue teniendo “rostro de mujer” en Extremadura, es uno de los principales factores de discriminación salarial.
Por todo ello, el sindicato reclama el cumplimiento efectivo del principio de “igual salario por trabajo de igual valor”, la extensión real de la igualdad retributiva y los planes de igualdad a todas las empresas; la revisión del uso abusivo del contrato a tiempo parcial; el fin de la absorción y compensación de complementos en las subidas del SMI; acceso equitativo a la formación; refuerzo de la Inspección de Trabajo; una transposición “ambiciosa” de la directiva europea de transparencia salarial; y mayor transparencia en los datos oficiales.