Laura Gallego durante su actuación en Badajoz, el 16 de enero de 2026.
Badajoz y Mérida se rinden estos días a la copla, pero lo hacen desde una mirada contemporánea, consciente y muy meditada. La responsable es Laura Gallego, una de las voces más sólidas surgidas del género en las últimas décadas, que ha llegado a Extremadura con La última folclórica, un espectáculo que rinde homenaje a Rocío Jurado desde el respeto absoluto, pero también desde la reinterpretación. Tras su paso por Badajoz, el público extremeño aún tiene una última oportunidad de verla esta noche en Mérida, en el Palacio de Congresos, a partir de las ocho y media.
La última folclórica
“La última folclórica” no es un ejercicio de imitación, algo imposible cuando se habla de Rocío Jurado, sino una lectura personal y generacional de su legado. Laura Gallego lo deja claro desde el principio: la chipionera fue la referencia vocal más poderosa para quienes crecieron en la copla moderna: “Me identifico mucho con sus canciones y desde que empecé en todo esto de la copla siempre ha sido la voz más poderosa que yo tenía identificada”, explica la artista.
El espectáculo avanza como un viaje musical que rompe moldes sin romper la esencia. Copla, flamenco, música negra, electrónica y una puesta en escena muy visual conviven con naturalidad, demostrando que el género sigue vivo cuando se entiende y se trabaja desde dentro. “La estamos fusionando con música negra, con una parte más flamenca e incluso con electrónica. Estamos en una fiesta que no veas”, señala Laura Gallego.

Acogida en Badajoz
Y el público lo entiende. La respuesta en Badajoz fue clara: entusiasmo, sorpresa y emoción. Desde la aparición sobre el escenario, con guiños escénicos que remiten a la Rocío más rompedora, hasta un final que deja con ganas de más.
“Cuando ha aparecido en moto me ha encantado”, comentaba una espectadora. “Con ganas de fiesta”, añadía otra. Y no faltaba quien lo resumiera con una frase que dice mucho del sentir general: “Rocío Jurado es lo más grande, y Laura Gallego es su heredera”.
Porque La última folclórica no pretende cerrar ninguna etapa, sino todo lo contrario: reivindica que la copla sigue teniendo futuro.