Una vecina de Peñalsordo ha denunciado ser víctima de una suplantación de identidad que la está llevando a recibir continuas notificaciones judiciales por presuntas estafas que asegura no haber cometido. A pesar de haber informado de los hechos a las fuerzas de seguridad, las querellas continúan llegando, una situación que, según afirma, le está provocando un grave deterioro emocional y de salud.
Antonia explica que el problema comenzó hace seis años, cuando introdujo sus datos personales en una plataforma de internet con la intención de comprar un coche. Poco tiempo después recibió una llamada de la Guardia Civil de Pontevedra, alertándola de que su identidad estaba siendo utilizada para vender vehículos de manera fraudulenta. Fue entonces cuando tuvo conocimiento de que alguien había usurpado su identidad.
Según relatan Antonia y su hija, Marina, el modus operandi consiste en publicar anuncios de vehículos a precios muy por debajo del mercado, con el objetivo de atraer a compradores que acaban pagando por coches inexistentes. Para ello, los estafadores utilizan copias de su documento de identidad, haciéndose pasar por ella como vendedora.
Las consecuencias para la afectada han sido numerosas. Antonia asegura tener abiertos alrededor de medio centenar de procedimientos judiciales, lo que supone constantes visitas a juzgados y un elevado desgaste personal. Su hija señala que esta situación se prolonga desde hace años y que el impacto psicológico es cada vez mayor.
“Esto tiene mucho desgaste emocional”, afirma la afectada, que pide que su caso no caiga en el olvido y sirve de advertencia. La familia insiste en que la suplantación de identidad es un delito cada vez más frecuente, y que cualquier persona puede convertirse en víctima si no se adoptan las precauciones necesarias al facilitar datos personales en internet.