Un gran incendio forestal en la frontera entre Extremadura y Castilla y León ha puesto hoy a prueba la capacidad de respuesta de los servicios de extinción de ambas comunidades autónomas. Aunque no se trata de un fuego real, sí es un simulacro de gran envergadura y que prepara a los medios forestales para hacer frente a incendios cada vez más virulentos y complejos.
En el ejercicio participa el Plan Infoex, que ha desplegado 36 efectivos, además de medios de extinción tanto simulados como reales. Entre ellos se encuentran tres brigadas terrestres, dos camiones autobomba, dos técnicos, dos agentes del Medio Natural y dos vehículos de maquinaria pesada. En total, entre ambas comunidades autónomas, el dispositivo moviliza a más de 200 personas.

A lo largo de la mañana se han desarrollado situaciones habituales en grandes incendios forestales, como evacuaciones preventivas de población o el corte de carreteras, con el objetivo de ensayar la toma de decisiones y la coordinación operativa en escenarios de alta complejidad.
El simulacro recrea un incendio iniciado a las 8.00 horas en la comarca de Sierra de Gata, que se extiende posteriormente a la provincia de Salamanca. Debido a que afecta a dos comunidades autónomas y alcanza grandes dimensiones, el operativo contempla la constitución de un único Puesto de Mando Avanzado, desde el que se dirigen de forma conjunta todas las actuaciones.
El ejercicio se prolongará hasta las 16.00 horas y, una vez finalizado, un equipo de evaluadores analizará su desarrollo. Las conclusiones permitirán mejorar protocolos y métodos de trabajo ante un hipotético incendio real de características similares, reforzando la preparación y coordinación de los servicios de extinción.