Hablamos de la superbowl y de más cosas con Candela López-Lago.
El carnaval de Badajoz ha cambiado mucho en las últimas décadas. Lo sabe bien Paco González ya que él lo ha vivido de cerca desde los años 80. Ha participado en murgas y comparsas, ha sido pregonero y jurado y sigue viviendo la esencia del carnaval de la calle.
El doctor en psicología Francisco Villar nos recuerda que tenemos datos de sobra para saber que las pantallas no le vienen nada bien a la infancia. Esto nos ha contado.
Charlamos con la poeta Elvira Sastre sobre ‘En defensa de la memoria’, un proyecto en el que se unen prosa, poesía e imagen.
La Audiencia Provincial de Badajoz ha dictado sentencia contra un matrimonio acusado de agresión sexual continuada a dos de sus hijas menores, hechos que se produjeron cuando las víctimas tenían 12 y 13 años. El padre ha sido condenado a 30 años de prisión como autor material de los delitos, mientras que la madre ha sido sentenciada a 19 años como cómplice. Ambas defensas han anunciado que recurrirán la decisión.
El juicio se celebró a puerta cerrada los días 20 y 21 de enero, donde las víctimas relataron el “infierno” vivido durante años con su padre y la pasividad de su madre, que consentía los abusos. La sentencia también contempla la indemnización de 60.000 euros a cada hija por daños morales.
La defensa de la madre habla de violencia de género
El abogado de la madre, José María del Pozo, ha señalado que recurrirá la condena, alegando que no se permitió probar que su clienta actuó bajo maltrato continuado por parte del padre. Del Pozo sostiene que debería haberse aplicado una eximente total o parcial, considerando a la madre víctima de violencia de género. “Una violencia de género de libro. La defensa está un poco sorprendida”, ha declarado.
En los libros también hay modas y las modas nos gustan… o no. Mario Quintana habla de cerámica y de libros.
José Pablo y Carlos García nos cuentan cómo les afecta la lluvia. Spoiler: las vacas están hartas.
En Cáceres se busca a Espinete Rogelio, uno de los burros de la Asociación Amigos de la Ribera del Marco, que lleva desaparecido desde el domingo por la tarde. La asociación ha solicitado colaboración ciudadana para localizar al animal.
Según explican desde la entidad, cuando el dueño se acercó a la parcela donde el burro pasa el día suelto para trasladarlo de vuelta a la huerta de la asociación, Espinete Rogelio no estaba y parte de la valla del terreno se encontraba caída. Desde entonces, los responsables del cuidado del burro han recorrido los alrededores de la Ribera del Marco y las faldas de la montaña buscando al animal.
Se solicita la colaboración de cualquier persona que pueda haberlo visto, especialmente en esta zona, habitual de paseo donde circula mucha gente con perros o en bicicleta. La asociación ha dado aviso a la Policía, aunque descartan que se trate de un robo.
Los cuidadores creen que Espinete Rogelio se ha escapado en busca de compañía, tras la muerte de su habitual compañera Fermina en enero. “Desde entonces no ha vuelto a ser el mismo”, explican, por lo que esperan que su búsqueda se cierre con un feliz reencuentro.
Espinete Rogelio, burro desaparecido.
Las persistentes lluvias de las últimas semanas mantienen en alerta a agricultores y ganaderos, que observan el campo con preocupación. El exceso de agua está provocando importantes daños en los cultivos y en los accesos a las fincas, dificultando las labores agrícolas en un momento clave del calendario.
Una de las principales consecuencias del temporal es la imposibilidad de acceder a muchas explotaciones, lo que impide comenzar los trabajos de preparación de la tierra para la próxima siembra. En la comarca del Tiétar, donde los cultivos predominantes son el tabaco y el pimiento, los agricultores advierten de que, si la situación se prolonga, la siembra podría verse seriamente retrasada.
En algunas fincas, el desembalse del pantano de Rosarito ha provocado inundaciones que han dejado parcelas completamente anegadas. A ello se suma la crecida del río Tiétar, cuyo caudal se sitúa ya a solo unos metros de desbordarse a la altura de la carretera del pantano, en dirección a Valdeíñigos.
Estado de una finca en Extremadura tras el paso de las últimas borrascas en 2026.
Con motivo del Día Mundial de las Legumbres, en Cáceres ponemos en valor estos alimentos básicos de nuestra gastronomía, demostrando que van mucho más allá de las clásicas lentejas o garbanzos. Sabores de siempre que se reinventan con propuestas actuales, saludables y llenas de creatividad. En esta ocasión, apostamos por una ensalada de lentejas y una sorprendente pasta de guisantes, dos ejemplos de cómo las legumbres pueden adaptarse a la cocina moderna sin perder su esencia. Una forma distinta de acercarse a productos tradicionales, nutritivos y sostenibles, que siguen teniendo mucho que decir en nuestra mesa.