ARTE
Carmen de Matos transforma el azulejo en memoria viva en la Sala Vaquero Poblador
La exposición 'Poética de lo sensible', abierta hasta el 17 de octubre, propone una reflexión sobre el patrimonio, la identidad y el paso del tiempo
DIPUTACIÓN DE BADAJOZ Carmen de Matos transforma el azulejo en memoria viva en la Sala Vaquero Poblador
La Sala Vaquero Poblador del Palacio Provincial de la Diputación de Badajoz ha inaugurado ‘Poética de lo sensible’, una exposición de la artista pacense Carmen de Matos, que propone una mirada contemporánea sobre el patrimonio, la identidad y la memoria colectiva a partir de un elemento tan próximo como el azulejo.

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Durante el acto, que contó con una actuación de danza y canto a cargo de José Manuel Trejo y María Fernanda Trejo, el diputado del Área de Identidad Cultural, Deporte y Juventud, Bienestar Social y Cooperación Internacional, Ricardo Cabezas, ha destacado la evolución de la Sala, que se ha consolidado como una plataforma para los artistas y como un espacio de encuentro con la creación de nuestro tiempo. En este sentido, ha subrayado el compromiso de la institución provincial con el talento de la provincia, tanto a través de sus espacios culturales como del Museo de Bellas Artes, sus programas y sus patrocinios y colaboraciones.
Cabezas ha puesto especialmente en valor la trayectoria de Carmen de Matos, nacida en 1999, como ejemplo de una juventud que apuesta por su vocación, investiga y encuentra en su propia tierra una fuente de inspiración. Una apuesta que, ha señalado, también ha podido proyectarse fuera de Extremadura, como demuestra la presencia de la artista en ARCO, donde este año tuvo una destacada participación gracias al stand de la Diputación.
El azulejo como memoria viva
La exposición nace de un trabajo de campo desarrollado por Extremadura, durante el que la artista ha recopilado un archivo fotográfico de los azulejos presentes en diferentes espacios y arquitecturas. A partir de esas imágenes, De Matos reconstruye y reinterpreta sus diseños mediante pintura, fotografía, cerámica e instalación, alejándose de la mera catalogación para convertir esos motivos tradicionales en nuevas formulaciones visuales.
Las obras incorporan las huellas del paso del tiempo, como grietas, desgaste, deterioro o vegetación, como parte esencial de su significado. En lugar de entender la degradación como una simple pérdida, la artista la convierte en un registro de aquello que permanece y se transforma. Así, el patrimonio aparece como un elemento vivo, capaz de adaptarse y adquirir nuevos significados.
Entre las propuestas de la muestra se encuentra también “Remiendos”, una serie de piezas cerámicas en las que el azulejo modifica su propia materialidad para adquirir una apariencia flexible y textil. El gesto de remendar se convierte en una metáfora de la transmisión cultural: reparar, transformar y añadir nuevas capas sin borrar completamente aquello que permanece.
Por su parte, María Teresa Rodríguez, directora del Museo de Bellas Artes de Badajoz, ha asegurado que la técnica se aprende, “pero ella tiene un don”. Sin llegar a los 30 años de edad, “tiene una proyección espectacular”, con una gran capacidad de plasmar al ser humano gracias a su formación como antropóloga, que le permite “buscar el eco de las personas que habitaron lugares abandonados”. Por último, Rodríguez ha puesto en valor la visión de Carmen de Matos, una visión que “invita a cuidar el patrimonio”.
Hasta el 17 de octubre
La responsable de todo ello tomó la palabra también para presentar su “trampantojo”, porque se centra en el paso del tiempo, para reflexionar sobre aquello que se conserva y aquello que olvidamos.
Con “Poética de lo sensible”, la Diputación de Badajoz da también comienzo al nuevo curso cultural del Palacio Provincial, que, en palabras de Ricardo Cabezas, aspira a estar marcado por “la calidad, la diversidad, la cercanía y la ambición”, acercando la cultura a la ciudadanía y contribuyendo al mismo tiempo a proyectar fuera de la provincia el talento que nace en ella.
La exposición podrá visitarse en la Sala Vaquero Poblador, en la calle Obispo San Juan de Ribera, del 3 de septiembre al 17 de octubre.
