13 Abril 2023, 17:13
Actualizado 13 Abril 2023, 17:13

Hacer el Camino de Santiago ya supone un esfuerzo para cualquier persona. Pero si a eso le añadimos el tener una discapacidad visual, la aventura alcanza tintes de reto y de superación personal.

Ese reto es el que han enfrentado un grupo de usuarios de la ONCE en Extremadura a principios de abril. Han cogido sus mochilas, se han calzado sus botas, se han provisto de chubasqueros y demás accesorios y se han lanzado al camino.

 

Uno de los peregrinos invidentes durante el Camino.
Dos de los peregrinos invidentes durante el Camino.

 

El punto de partida ha sido la población pontevedresa de Arcade, a casi 70 kilómetros andando de Santiago de Compostela. Para completarlos han empleado cuatro días, lo que arroja una media diaria de unos 17 kilómetros.

Ciegos parciales y completos

En el grupo había personas ciegas parcial y completamente, y los unos han ayudado a los otros. Personas con menos de un 10 por ciento de visión han logrado guiar a ciegos totales por el recorrido.

 

Momento en el que el grupo llega a la Plaza del Obradoiro.
Momento en el que el grupo llega a la Plaza del Obradoiro.

 

Sin complejos y con mucho tesón y confianza han puesto a prueba sus capacidades, han experimentado las dificultades del Camino y han superado el desafío. Ni el terreno, ni el temporal ni las circunstancias concretas de cada uno han podido con ellos y finalmente consiguieron alcanzar la Plaza del Obradoiro.

Los peregrinos han recorrido 70 kilómetros hasta alcanzar la Plaza del Obradoiro

La comitiva ha estado formada por 40 personas, entre ellas trabajadores de la Fundación Caja Badajoz y usuarios de la residencia universitaria de la citada fundación. Ellos también han apoyado a los peregrinos con discapacidad visual y han experimentado lo que sienten estas personas, vendándose los ojos durante una parte del trayecto.