3 Enero 2026, 21:14
Actualizado 3 Enero 2026, 21:14

El Carnaval ya está a la vuelta de la esquina, pero para algunos la cuenta atrás comenzó hace casi un año. David Durán Gallarín, diseñador, lo explica con claridad: “El papel del diseñador yo creo que está en constante trabajo, no ha terminado un carnaval cuando ya se está pensando en el siguiente. Entonces no hay tiempo de relax”. 

Proceso largo y minucioso

Desde que surge la idea hasta que el traje pisa la calle, el proceso es largo y minucioso: “En el momento en que tienes la idea empiezas a estudiar esa temática, empiezas a buscar materiales, a buscar siluetas que no haya llevado tu comparsa antes o que no hayan salido”.

"En el mes de noviembre es todos los días y hasta que te acuestas” 

Con el diseño definido, el protagonismo pasa a las modistas, cuyo volumen de trabajo se dispara comenzado el otoño. Maite, modista de La Bullanguera, lo resume así: “Empiezan en el mes de octubre, te van dando las telas y en el mes de noviembre es todos los días y hasta que te acuestas”. Confecciona más de 40 trajes y asegura que la clave está en la organización: “Si corto pantalones, pues me pego dos o tres días cortando pantalones de diferentes comparsas y esa semana solo hago pantalones”.

Es un esfuerzo no solo de tiempo, sino también económico. David lo confirma: “Entre las cuotas, costuras y tal puede rondar perfectamente los 500 o 600 euros”. 

Meses de trabajo, dedicación y sacrificio que cobran sentido cuando comienza el carnaval.