31 Agosto 2025, 11:38
Actualizado 31 Agosto 2025, 14:33

El verano ha vuelto a dejar un balance trágico en las carreteras de Extremadura. Desde julio, cinco personas han fallecido en distintos siniestros viales, dos menos que en el mismo periodo del año pasado.

El mes de julio comenzaba con un accidente mortal en la EX-372, que une Acehuche con Portezuelo. Un joven de 32 años perdía la vida tras salirse de la vía y precipitarse por un terraplén.

Accidentes en la A-5

Ocho días después, la tragedia golpeaba de nuevo. Un guardia civil fuera de servicio fallecía en la A-5, a la altura de Talavera la Real, tras colisionar la moto que conducía con un camión detenido en la calzada debido a un control de tráfico.

Precisamente, esta autovía ha sido la más mortífera del verano. El 14 de julio, un hombre moría en Jaraicejo tras una salida de vía, y a finales de mes, otro joven fallecía en Hornachos cuando la motocicleta que conducía se salió de la carretera.

El accidente más grave del verano llegó en agosto. Una niña de diez años perdió la vida y otras ocho personas resultaron heridas, siendo tres de ellas menores, en un choque ocurrido también en la A-5, a la altura de Villamesías.