La incertidumbre se apodera del sector primario en Extremadura. El posible acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur ha encendido todas las alarmas entre agricultores y ganaderos, quienes advierten de que la liberalización del comercio con América Latina podría inundar el mercado nacional con productos a precios muy inferiores a los costes de producción locales.
"Precios irrisorios" y explotaciones en riesgo
Para los trabajadores del campo, la rentabilidad pende de un hilo. Antonio Jesús Rodríguez, agricultor de la región, es tajante: "Entra aquí con unos precios irrisorios y no podemos competir". Según explica, los márgenes de beneficio son tan estrechos que "todo lo que sea producir menos de 3.000 kilos de arroz, ya estás perdiendo dinero", una situación límite que ya está provocando que muchas zonas se queden sin sembrar esta campaña.
El temor principal es la desaparición de las explotaciones familiares, incapaces de resistir lo que consideran una competencia desigual.
Desventaja en normativas y seguridad alimentaria
Uno de los puntos más críticos es la diferencia en las exigencias de producción a ambos lados del Atlántico. Desde el sector arrocero, su portavoz Jesús Manuel Calderón denuncia una "total desventaja" respecto a los controles sanitarios.
"Allí se permiten determinadas materias activas que aquí están totalmente prohibidas porque son veneno", señala Calderón, aludiendo además a las diferencias en las condiciones laborales, que abaratan los costes en los países de Mercosur frente a las exigencias regulatorias de la UE.
Posibles ventajas para el aceite, el vino y la fruta
No obstante, el acuerdo no genera un rechazo unánime en todos los sectores. Sectores estratégicos para la economía extremeña como el del aceite, el vino o la fruta podrían verse beneficiados por la apertura de nuevos mercados, especialmente en un contexto geopolítico de inestabilidad.
Marcelino Díaz, viticultor, ve en este acuerdo una forma de fortalecer a la Unión Europea frente a otras potencias. "Estados Unidos defiende que hay que deshacer la Comunidad Económica Europea y se salta las leyes internacionales", afirma. En este sentido, considera que "todo lo que sea fortalecer a la UE me parece bien".
Calendario de protestas
Ante la falta de garantías y la inquietud por el futuro de sus explotaciones, el campo extremeño volverá a tomar las calles. Ya hay convocadas sendas jornadas de protesta para los días 16 y 23 de enero.