A falta de seis días para Semana Santa, las calles extremeñas se llenan de visitantes. Esta mañana, en Cáceres, la afluencia anticipa la temporada alta de turismo que comenzará el próximo fin de semana y que ya se nota especialmente en el norte de la región, impulsada por el tirón de los cerezos en flor. La Semana Santa arrancará el próximo domingo con las procesiones de la Borriquita, unida a actos litúrgicos que, junto a atractivos naturales como el cerezo en flor, están llenando hoteles y casas rurales de Extremadura.
Las ciudades Patrimonio de la Humanidad continúan siendo uno de los grandes reclamos turísticos. Solo el año pasado, casi 40.000 personas visitaron sus monumentos entre Jueves Santo y Domingo de Resurrección, cifras que el sector espera igualar o incluso superar si se mantienen las buenas previsiones.
La semana se presenta como una temporada de mucho trabajo para el sector turístico extremeño, que este año afronta la campaña con buenas perspectivas gracias al crecimiento de las reservas y al aumento de visitantes en los principales destinos culturales y naturales de la región.