AGRICULTURA

La araña roja amenaza la campaña del tomate en Extremadura

Las altas temperaturas y la baja humedad favorecen la expansión de esta plaga, capaz de reducir hasta un 80% la producción en los casos más graves

Extremadura
La araña roja del tomate
30 Julio 2026, 09:54 | Actualizado 30 Julio 2026, 17:15

Los productores de tomate de Extremadura mantienen la atención puesta en la araña roja del tomate, una plaga que puede causar importantes daños en los cultivos durante los meses más calurosos del año. Se trata de un diminuto ácaro del género Tetranychus que se alimenta succionando el contenido de las células de las hojas y, en ocasiones, también de los frutos.

Aunque apenas supera el medio milímetro de tamaño y resulta difícil de detectar a simple vista, su capacidad de reproducción es muy elevada. En condiciones favorables, puede completar su ciclo biológico en apenas dos semanas y multiplicarse con rapidez, lo que facilita que una infestación se extienda por grandes superficies de cultivo en poco tiempo.

Señales de alerta en las plantas

Los primeros síntomas suelen manifestarse mediante pequeñas manchas amarillas o blanquecinas en las hojas. Con el paso de los días, estas zonas afectadas adquieren una coloración marrón, se secan y terminan cayendo. Cuando la presencia de la plaga aumenta, aparecen finas telarañas en el envés de las hojas, una de las señales más características de la araña roja. Además, la planta pierde vigor, reduce su capacidad para realizar la fotosíntesis y disminuye la producción de frutos de calidad.

Las condiciones de calor intenso y baja humedad ambiental favorecen especialmente el desarrollo de este ácaro, motivo por el que suele convertirse en un problema frecuente durante el verano y en explotaciones bajo invernadero.

Pérdidas de hasta el 80% de la cosecha

Los ataques de araña roja pueden provocar importantes pérdidas económicas para los agricultores. En los casos más severos, la reducción de la producción puede alcanzar entre el 70% y el 80% de la cosecha, además de causar la muerte de plantas jóvenes especialmente vulnerables a la plaga.

Por este motivo, los especialistas recomiendan una vigilancia constante de las plantaciones durante los periodos de mayor riesgo, prestando especial atención al envés de las hojas para detectar los primeros focos de infestación.

Prevención y control de la plaga

Para combatir la araña roja, los expertos aconsejan combinar medidas preventivas y tratamientos específicos. Entre las prácticas más eficaces destacan mantener un riego adecuado, eliminar las malas hierbas del entorno del cultivo y realizar inspecciones frecuentes de las plantas.

También existen alternativas de control biológico y ecológico, como la utilización de jabón potásico, aceite de neem, azufre mojable o la introducción de ácaros depredadores, que ayudan a reducir las poblaciones de la plaga de forma sostenible. Cuando la infestación alcanza niveles elevados y existe riesgo de perder gran parte de la producción, puede ser necesario recurrir a acaricidas autorizados. En estos casos, los técnicos recomiendan alternar las materias activas para evitar la aparición de resistencias y aplicar los tratamientos con especial atención al envés de las hojas, donde suele concentrarse la mayor parte de los ejemplares.