La carne vuelve a ganar espacio en la dieta de los españoles
Tras el auge de las dietas veganas y vegetarianas, el consumo de carne crece cerca de un 10 % en los hogares, impulsado por la flexibilidad alimentaria y el auge de las dietas ricas en proteínas
¿Estamos cambiando otra vez nuestra forma de comer? Tras años marcados por el auge de las dietas veganas y vegetarianas, el consumo de carne vuelve a crecer en España. Así lo reflejan los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que sitúan el incremento en torno al 10 % en los hogares españoles. Pollo y cerdo lideran esta recuperación, en paralelo a un cambio de hábitos y a una mayor flexibilidad en la alimentación.
Desde el comercio tradicional confirman esta tendencia. El gerente de la Carnicería Cerrato, Alberto Cerrato, aseguró que el repunte se percibe especialmente entre los más jóvenes. “El mayor consumo lo hemos notado sobre todo en clientes más jóvenes, que vienen más clientes jóvenes y sobre todo los fines de semana”, señaló.
En la misma línea, Sonia Pérez, trabajadora del mismo establecimiento, destacó el valor de la compra presencial y del producto fresco. “El público quiere comprar carne fresca, a ellos les apetece venir a la carnicería y ver qué filetes de ternera me llevo o qué filetes de pollo”, explicó.
Menos etiquetas, más equilibrio
Tras el boom vegano, muchos consumidores optan ahora por dietas menos estrictas. En la calle, algunos ciudadanos reconocen este cambio. “Consumo más carne que pescado y sí que lo acompañas con verduras”, comentó una entrevistada. Otro consumidor añadió: “En mi casa se ha seguido comiendo carne normal y seguimos una dieta mediterránea y seguimos con la cuchara”.
Desde el ámbito sanitario, los expertos piden evitar los extremos. La nutricionista Belén Pagador recordó que la carne tiene un papel relevante dentro de una alimentación equilibrada. “La carne es muy interesante consumirla ya que contiene una proteína de alto valor biológico, importante para nuestro sistema muscular y nuestro sistema hormonal, entre otros”, afirmó.
No obstante, Pagador insistió en la importancia de la moderación. “Es muy importante tener un equilibrio en nuestra alimentación, no abusar ni de un alimento ni de otro”, subrayó.
Proteínas, redes sociales y nuevos hábitos
Las dietas hiperproteicas, la influencia de las redes sociales y el cambio en los estilos de vida ayudan a explicar esta nueva tendencia. Algunos padres lo viven en primera persona. “Mis hijos son muy deportistas y el tema proteínas y tal, me tienen con el pollo todo el día”, reconoció una madre.
Los carniceros también detectan una mayor demanda de productos concretos. “El pollo y el cerdo siempre son productos que se venden más, pero nosotros hemos notado más incremento en productos más específicos, sobre todo elaborados caseros y en chuletones”, explicaron desde el sector.
En definitiva, las etiquetas pierden fuerza y la flexibilidad vuelve a sentarse a la mesa, en un escenario donde la carne recupera protagonismo sin abandonar la búsqueda del equilibrio nutricional.


