Llenar el depósito en el puente de mayo cuesta hasta 17,5 euros más que hace un año

El precio del diésel se ha incrementado un 25% en los últimos doce meses y la gasolina un 5%. Un repunte ligado a la tensión en Oriente Medio. 

Extremadura
Rocío Cuervas

Los desplazamientos por carretera durante el puente de mayo vuelven a verse encarecidos por la subida de los carburantes, una situación que afecta directamente al bolsillo de los conductores. Llenar el depósito para disfrutar de estos días festivos cuesta hasta 17,5 euros más que hace un año, especialmente por el fuerte incremento del precio del diésel, que se ha encarecido un 25% en los últimos doce meses, frente al 5% de subida de la gasolina.

Según los últimos datos disponibles, el precio de la gasolina sin plomo 95 se mueve en una horquilla que oscila entre los 1,54 y los 1,62 euros por litro en las principales provincias españolas. En el caso de la gasolina sin plomo 98, los precios son aún más elevados y alcanzan valores cercanos a los 1,75 euros por litro en varias zonas del país.

El gasóleo A, el combustible más utilizado por los conductores, es el que refleja con mayor claridad este encarecimiento, ya que supera ampliamente los 1,75 euros por litro en prácticamente todo el territorio nacional. Esta evolución se traduce en un mayor desembolso para los usuarios: llenar un depósito medio de 55 litros supone actualmente un gasto aproximado de 85 euros en vehículos de gasolina y que roza los 97 euros en los diésel.

Detrás de esta subida hay un denominador común: las consecuencias del conflicto en Oriente Medio. El repunte de los precios coincide con un nuevo episodio de tensión internacional derivado del bloqueo del Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de transporte de crudo a nivel mundial. La incertidumbre sobre el suministro ha impulsado de nuevo el precio del barril de Brent, que se mantiene en torno a los 110 dólares, revirtiendo la tendencia a la baja registrada días atrás.

Entre los conductores, el malestar es evidente. Enfado y hartazgo ante lo que muchos consideran "un atraco" para sus bolsillos, en un momento del año marcado por los desplazamientos y la alta movilidad.