PSOE y Unidas por Extremadura llaman a defender los derechos de la clase trabajadora frente a las políticas del gobierno de PP-Vox

Álvaro Sánchez Cotrina recuerda que es un "día de reivindicación y no de celebración" e Irene de Miguel critica la discriminación de la clase obrera migrante

Extremadura
Rocío Cuervas

El líder del PSOE extremeño, Álvaro Sánchez Cotrina, ha definido la jornada de este 1 de Mayo como un "día de reivindicación y no de celebración", y ha llamado a la firmeza frente a las políticas del actual gobierno de PP y VOX: "Hoy es un día bueno para los trabajadores para reivindicar los derechos conseguidos y tenemos que estar firmes y contundentes en contra de políticas como la finalización del diálogo social".

Sánchez Cotrina ha asegurado que los protagonistas son los sindicatos que luchan por la dignidad de los trabajadores extremeños y ha advertido de que no permitirán que se acabe con el diálogo social. "Vamos a ser los garantes de la clase trabajadora, a pie de calle, reivindicando derechos y siendo un dique de contención frente a las políticas de la derecha y la ultraderecha", ha añadido.

En la misma movilización, convocada por CCOO y UGT, ha intervenido la portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, quien ha denunciado que el acuerdo de gobierno firmado en la región da lugar a lo que ha calificado como "un gobierno de la vergüenza" que "discrimina a la clase trabajadora migrante" y que, por tanto, "no nos representa". De Miguel ha subrayado que este 1 de Mayo no es una fecha cualquiera y que, junto a las reivindicaciones salariales, es necesario denunciar políticas que suponen retrocesos en igualdad y justicia social.

Además, la portavoz de Unidas por Extremadura ha recordado que este primero de mayo es "un día para gritar que nativa o extranjera somos la misma clase trabajadora", y ha reclamado que "no vamos a dar ni un paso atrás en los derechos conseguidos para todos y todas". 

De Miguel ha criticado duramente a la presidenta María Guardiola por la firma de un acuerdo que considera "vergonzoso e infame" y ha afirmado que la ciudadanía extremeña, un pueblo con una profunda historia de emigración, "ha demostrado estar en contra de un acuerdo que avergüenza a todos los extremeños y extremeñas".