AGRICULTURA
El sector del tomate reclama a la UE más protección para la producción comunitaria
Las organizaciones del sector exigen igualdad de normas para las importaciones, un etiquetado claro y más controles en frontera
Ricardo Rubio / Europa Press El sector del tomate reclama a la UE más protección para la producción comunitaria
Las organizaciones del tomate de España, Francia, Italia, Portugal y Polonia han lanzado la campaña "We Tomato Europe" para pedir a la UE medidas que protejan la producción comunitaria. Reclaman que los tomates foráneos cumplan las mismas normas que los europeos, un etiquetado más claro para los consumidores y un control más estricto de las importaciones. El sector defiende que esta hortaliza es esencial para el empleo, la alimentación y la actividad económica de muchas regiones agrícolas.
Un manifiesto conjunto para defender el sector
Las principales organizaciones europeas del tomate han unido fuerzas para defender el futuro de un sector que considera cada vez más presionado por la entrada de producto procedente de terceros países. La iniciativa, llamada "We Tomato Europe", quiere trasladar a la ciudadanía la importancia de mantener una producción europea capaz de abastecer el mercado con garantías de calidad y seguridad.
A través de un manifiesto conjunto, los productores reclaman que los tomates importados estén sometidos a las mismas exigencias laborales, medioambientales y sanitarias que cumplen las explotaciones europeas. También piden que el país de origen aparezca claramente identificado para que los consumidores sepan de dónde procede cada producto.
Más controles y apoyo a la innovación
También figuran entre sus reivindicaciones más controles fitosanitarios en frontera, la aplicación de medidas de protección cuando las importaciones alteren el mercado y la revisión de las relaciones comerciales con Marruecos para evitar situaciones de competencia que consideran desiguales.
El sector solicita igualmente más apoyo a la innovación, al ahorro de agua y energía y a la mejora de las variedades cultivadas. En Extremadura, una de las principales zonas productoras de tomate de España, estas demandas afectan directamente a miles de agricultores y a la industria transformadora vinculada a este cultivo.