ARQUEOLOGÍA
Extremadura ayuda a datar el arte rupestre más antiguo del Reino Unido
Un equipo con participación de Hipólito Collado sitúa en 17.100 años las pinturas de la cueva de Bacon Hole, en el sur de Gales
La cueva de Bacon Hole, situada al sur de Gales, alberga las pinturas rupestres más antiguas de Gran Bretaña, con una datación de 17.100 años. Durante más de un siglo, unas manchas en sus paredes fueron consideradas óxido, hasta que un proyecto internacional, con participación del arqueólogo extremeño Hipólito Collado, ha permitido identificar su verdadero origen.
El hallazgo se remonta a la intuición de un paseante que reconoció las marcas y avisó al investigador George Nash. A partir de ahí, se retomó el estudio del enclave.
Un proyecto internacional con sello extremeño
El proyecto, denominado First Art, surge a partir de los trabajos desarrollados en cuevas extremeñas como Maltravieso, donde se han impulsado nuevos métodos para fechar el origen del arte rupestre. Estas técnicas se han extendido gracias a la colaboración con equipos y laboratorios de países como China, Alemania, Portugal e Italia.

George Nash, director del proyecto, ha detallado “El proyecto consistió en el registro y la datación de una serie de diez líneas horizontales situadas en una pared, dentro de una cueva. Esa fue la primera datación, la llevó a cabo mi colega, el doctor Hipólito Collado. Hipólito dirigió todo el trabajo científico relacionado con esta pieza tan interesante de arte rupestre”.
Collado ha señalado que el descubrimiento ha tenido un notable impacto en la comunidad científica: “Ha sido un impacto tremendo, todos los periódicos hicieron referencia y la comunidad científica lo ha recogido como un avance más que notable”.
Rompiendo paradigmas sobre el origen del arte
El equipo realizó una primera campaña con resultados prometedores, que fueron confirmados en una segunda fase en 2024 mediante el contraste de datos en distintos laboratorios. Tras esta verificación, los investigadores avanzan ahora en la publicación de los resultados en revistas científicas internacionales y en el estudio de la ocupación humana en la cueva.

Según ha explicado Collado, el primer contacto con el yacimiento se produjo cuando el equipo británico carecía de medios para profundizar en el estudio:“El primer contacto nos explicaron que habían encontrado una serie de marcas antiguas, pero no tenían medios para avanzar en esa línea; fuimos a verlas, establecemos contacto con el doctor Nash y, a partir de ahí, consiguen financiación, casi toda de instituciones privadas”.
Los investigadores destacan además que los motivos hallados forman parte de una iconografía común que se repite en distintos puntos del mundo, como el sur de España, Israel o Georgia, lo que aporta nuevas claves sobre el nacimiento del arte y su expansión.


