INDUSTRIA
La planta de nitrógeno industrial en Mérida ya tiene autorización ambiental
Ocupará una parcela de 12.000 metros cuadrados y tendrá capacidad para producir 100 millones de metros cúbicos anuales, destinados a la fábrica de cátodos proyectada por Hunan Yuneng
Canal Extremadura Expacio Mérida
El Diario Oficial de Extremadura ha publicado este miércoles una resolución de la Dirección General de Gestión Sostenible y Política Forestal, por la que se otorga autorización ambiental unificada para el proyecto de planta de producción de nitrógeno industrial en Mérida.
Se trata de una planta promovida por Jinhong Gas Spain SL en el parque empresarial ExpacioMérida. En concreto, la instalación se ubicará en la parcela I-18, de aproximadamente 12.000 metros cuadrados, y estará destinada a la producción y suministro de nitrógeno industrial de alta pureza, tanto en fase gaseosa como líquida.
Según informa la Junta, el proyecto contempla una capacidad de producción de 100 millones de metros cúbicos anuales, equivalentes a 17.000 metros cúbicos normales por hora. El proceso de producción se realizará mediante un sistema de separación criogénica del aire atmosférico, que permitirá obtener nitrógeno con una pureza superior al 99 por ciento.
El producto podrá suministrarse directamente a consumidores industriales mediante tubería o almacenarse en las instalaciones para su posterior distribución a terceros. La planta está concebida, recuerda la Junta, para dar servicio a la fábrica de cátodos proyectada por Hunan Yuneng también en ExpacioMérida,
La autorización ambiental unificada establece un conjunto de condiciones y medidas de obligado cumplimiento para prevenir y minimizar los posibles efectos de la actividad sobre el entorno. Entre ellas figuran las relativas a la correcta gestión de los residuos peligrosos y no peligrosos, el control de las emisiones atmosféricas, la protección de las aguas y del suelo y la prevención de la contaminación acústica y lumínica.
Asimismo, la resolución establece un sistema de vigilancia y seguimiento ambiental que incluye controles periódicos de las emisiones a la atmósfera, que deberán realizarse al menos cada tres años por un organismo de inspección acreditado, así como el mantenimiento de registros sobre la gestión de residuos y el funcionamiento de las instalaciones.