22 Septiembre 2021, 13:15
Actualizado 22 Septiembre 2021, 13:35

La investigación se puso en marcha a principios del mes de agosto. La Guardia Civil tuvo conocimiento de un incremento de sustracciones de baterías en explotaciones agrícolas situadas en fincas de Tiétar y de la pedanía talayuelana de Santa María de las Lomas.

Posteriormente, agentes del equipo especializado en robos en el campo de la Guardia Civil ubicados en Navalmoral de la Mata analizaron hasta seis denuncias que, en ese momento, ya habían sido interpuestas por robos de baterías. Unas investigaciones que les llevaron a visitar varios centros de tratamientos de residuos de la zona. En ellos habían sido entregadas diferentes tipos de baterías, las cuales coincidían, en cuanto a sus características, con algunas de las baterías que habían sido denunciadas como sustraídas.

Este hallazgo permitió a los agentes llegar a la persona que había hecho esa entrega de las baterías. Se trata de un vecino de Talayuela quien, a su vez, las había comprado a otro hombre, vecino de la localidad cacereña de Tiétar. Y es precisamente sobre este segundo individuo, la persona que las vendió en origen, sobre el que se centró la investigación.

Los agentes finalmente consiguieron interceptarle cuando circulaba con su vehículo por la localidad de Talayuela y encontraron en el maletero otra batería que fue intervenida cautelarmente. Posteriomente comprobaron que había sido sustraída de un motor de riego en una parcela de la pedanía talayuelana de Santa María de las Lomas.

El acusado fue detenido el pasado 14 de septiembre. Se trata de un hombre de 44 años de edad que ya ha sido puesto a disposición judicial. Está acusado de un delito continuado de hurto de baterías en maquinaria agrícola.

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