SOCIEDAD

Una familia de Guinea Ecuatorial rehace su vida en Siruela

Purificación Nsang y sus siete hijos se han instalado en la localidad pacense tras dejar Madrid. La familia ha encontrado en La Siberia tranquilidad, estabilidad y una nueva oportunidad

Provincia de Badajoz
Una familia de Guinea Ecuatorial rehace su vida en Siruela

Canal Extremadura Una familia de Guinea Ecuatorial rehace su vida en Siruela

3 Noviembre 2026, 12:33 | Actualizado 3 Noviembre 2026, 12:38

La historia de Purificación Nsang y sus siete hijos es la de un nuevo comienzo. Tras pasar por Madrid, la familia llegó el pasado mes de septiembre a Siruela, en la comarca de La Siberia, para iniciar una nueva etapa lejos del ritmo de vida de la gran ciudad.

Mientras Purificación trabaja, sus hijos estudian en los colegios de Siruela y en los institutos de Talarrubias. Entre ellos se encuentra Tito Abaga Nsang, que cursa segundo de Bachillerato en la rama tecnológica y compagina los estudios con la convivencia diaria junto a sus hermanos. Una escena cotidiana que refleja la normalidad que han encontrado en su nuevo hogar.

"Es complicado, pero más bien porque el año pasado no estudié", ha señalado Tito Abaga Nsang sobre su experiencia académica.

Una oportunidad para empezar de nuevo

El camino hasta Extremadura no fue sencillo. Después de vivir en una habitación en Madrid y de buscar ayuda en distintas asociaciones, la familia encontró apoyo a través de la Fundación Madrina, que les ofreció la posibilidad de trasladarse a la región.

"Tenemos un hueco en Siruela, Extremadura, y les dije: bien, mejor. A mí me viene mejor un pueblo", ha explicado Purificación Nsang.

La propuesta supuso una oportunidad para cambiar de entorno y acceder a una vida más estable para toda la familia.

 

La tranquilidad de un entorno rural

La adaptación a la vida en Siruela ha sido positiva. Purificación destaca especialmente la autonomía y la seguridad que el entorno rural ofrece a sus hijos. "La tranquilidad es lo mejor para los niños. Aquí va a todos lados andando, no hay que ir en bus ni metro...", ha destacado. Esa integración también se refleja en el ámbito educativo, donde los jóvenes han encontrado una buena acogida por parte de sus compañeros y profesores.

"El instituto está siendo una buena adaptación. Los compañeros me tratan bien", afirma Hilario Nsang. Siruela se ha convertido así en mucho más que un destino para esta familia procedente de Guinea Ecuatorial. Hoy es el lugar donde han encontrado estabilidad, oportunidades y la posibilidad de construir una nueva vida.