A las ocho de la mañana se encendían los fogones en la cocina del restaurante José Luis, en Cáceres. Hace un mes que ya habían colgado el cartel de completo.
Lo más demandado: las carnes ibéricas, especialidad de la casa, aunque el menú se completa con pescados, entrantes, ensaladas y arroces.
Poco a poco fueron llegando los clientes. El perfil se repite: familias que se reúnen en estas fechas y comparten mesa en un ambiente tranquilo y acogedor.
Para muchos, es ya una tradición cada 1 de enero, para otros, la primera vez que celebran fuera de casa. Lo importante, aseguran, es disfrutar de una buena comida y un buen rato en familia.