Las persistentes lluvias de las últimas semanas mantienen en alerta a agricultores y ganaderos, que observan el campo con preocupación. El exceso de agua está provocando importantes daños en los cultivos y en los accesos a las fincas, dificultando las labores agrícolas en un momento clave del calendario.
Una de las principales consecuencias del temporal es la imposibilidad de acceder a muchas explotaciones, lo que impide comenzar los trabajos de preparación de la tierra para la próxima siembra. En la comarca del Tiétar, donde los cultivos predominantes son el tabaco y el pimiento, los agricultores advierten de que, si la situación se prolonga, la siembra podría verse seriamente retrasada.
En algunas fincas, el desembalse del pantano de Rosarito ha provocado inundaciones que han dejado parcelas completamente anegadas. A ello se suma la crecida del río Tiétar, cuyo caudal se sitúa ya a solo unos metros de desbordarse a la altura de la carretera del pantano, en dirección a Valdeíñigos.