Cazadores durante una jornada de actividad cinegética.
La abundancia de lluvias y la elevada humedad en el campo han condicionado el final de la temporada de caza mayor en Extremadura, que concluye hoy. Muchos caminos y accesos a las fincas han permanecido impracticables durante semanas, lo que ha reducido la actividad cinegética en el tramo final de la campaña.
A pesar de estas dificultades, el número de animales abatidos se mantiene en cifras similares a las de otros años, según apuntan desde el sector. Donde sí se está notando el impacto es en la caza menor, que finalizará la próxima semana.
Miguel Gómez, biólogo de Fedexcaza, explica que la temporada ha sido irregular en algunas especies: “Las migratorias no han venido, como el zorzal y la paloma, y ahí hemos tenido unos resultados más pobres, pero el resto ha sido una temporada como otra cualquiera”.
El sector cierra así una campaña marcada por el agua, que ha complicado el acceso al terreno pero no ha alterado de forma significativa los resultados en caza mayor.