26 Febrero 2026, 13:33
Actualizado 26 Febrero 2026, 14:45

PSOE y Unidas por Extremadura han cuestionado la evolución de las negociaciones entre PP y Vox para la formación de gobierno en la región y han criticado lo que consideran una “tutela de Madrid” en el proceso. La portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, ha sido la primera de las dos en atender a los medios de comunicación y ha asegurado que “parece que no hay fumata blanca aún entre el PP y Vox”, aunque ha afirmado que no dudan de que finalmente se producirá un acuerdo. A su juicio, la intervención de las direcciones nacionales condiciona las conversaciones en la comunidad.

De Miguel ha señalado que, en un momento en el que “Extremadura necesita alzar la voz y liberarse de tutelas”, resulta “insultante” que la formación del gobierno dependa de decisiones adoptadas en Madrid por los líderes nacionales del Partido Popular y Vox. También ha criticado que los cálculos políticos puedan estar vinculados a otros escenarios electorales fuera de la región.

En este sentido, ha considerado que el papel de la presidenta del PP extremeño, María Guardiola, queda “deslegitimado” si las negociaciones están dirigidas desde Génova, y ha calificado la situación de “tufo machista y clasista”. Desde su grupo, ha avanzado que en la Junta de Portavoces reclamarán que se ponga fin a lo que ha definido como “telenovela” y que se atiendan los “verdaderos problemas” de la comunidad. Además, ha apuntado que previsiblemente se producirá una no investidura y una repetición de la votación días después.

El debate de investidura, la semana que viene

Por su parte, la portavoz del Partido Socialista Obrero Español en Extremadura, Piedad Álvarez, ha afirmado que el debate de investidura se está siguiendo “a través de los medios de comunicación” y ha subrayado la entrada en la negociación de dirigentes nacionales del PP, lo que a su juicio evidencia que “Extremadura pinta poco para el PP”.

Álvarez ha acusado a Guardiola de haber “cambiado la negociación por la sumisión”, tanto a Vox como a la dirección nacional de su partido, y ha recordado los anteriores desacuerdos presupuestarios y el adelanto electoral. En su opinión, la situación actual refleja un “fracaso en la negociación” que podría desembocar en una investidura fallida.