Fachada. Asamblea de Extremadura. Mérida. Badajoz
A menos de 24 horas para la primera gran prueba de fuego en la negociación entre PP y Vox, el clima político en Extremadura se ha enrarecido aún más.
Vox se levanta de la mesa
El partido de Santiago Abascal ha decidido levantarse de la mesa y redoblar la presión sobre María Guardiola. Según explican desde Vox, la dirección nacional autorizó esta misma mañana a Óscar Fernández a poner fin a las conversaciones y no retomarlas “hasta que haya un cambio evidente en la postura del PP.
Desde la formación de Abascal insisten en que todo está en el aire y acusan a la candidata popular de negarse a impulsar un cambio en Extremadura y de no respetar a sus votantes. En su opinión, Guardiola estaría buscando la repetición electoral. Para su portavoz nacional, José Antonio Fuster, “nosotros no rompemos nada; nosotros comunicamos. Y comunicamos nuestras exigencias o condiciones, que son extraordinariamente razonables”.
El PP dice haberse enterado por la prensa
En el PP la sorpresa es mayúscula. Fuentes populares aseguran haberse enterado de la ruptura a media mañana por la prensa, aunque reconocen que poco después llegó una confirmación oficial a través de un escueto email remitido a Guardiola. Insisten en que en las conversaciones había sintonía y cordialidad y que se estaba avanzando hacia un pacto programático.
En un comunicado los populares aseguran haber puesto sobre la mesa distintas fórmulas, tanto en el ámbito del futuro Gobierno como en la Asamblea, y dicen no comprender este portazo. Apuntan a una estrategia marcada desde la dirección nacional de Vox en pleno ciclo electoral y lamentan que, una vez más, el destino político de Extremadura se decida fuera de la región. Aun así, no renuncian a alcanzar un acuerdo tras la constitución de la Mesa de la Asamblea.
Si finalmente este martes se certifica el desacuerdo, se repetiría un escenario similar al de 2023, aunque esta vez la aritmética parlamentaria juega a favor del PP, que podría hacerse con la presidencia salvo un improbabilísimo pacto entre Vox, PSOE y Unidas por Extremadura.
"Nosotros somos la alternativa"
El PSOE observa este panorama con inquietud y crítica. El presidente de la gestora, José Luis Quintana, asegura que el bloqueo refleja la “inseguridad e inestabilidad” en las que María Guardiola ha sumido a la región”. Reitera, además, que no contemplan facilitar la investidura con una abstención: "Nosotros somos la alternativa. No creo que el PP de Madrid vaya a dejar a María Guardiola a que pida la abstención del PSOE, la negociación se está llevando desde Madrid".
"Creo que es un paripé"
Unidas por Extremadura mantiene también su escepticismo ante la ruptura. Su portavoz, Irene de Miguel, considera improbable que PP y Vox no acaben encontrando un punto de encuentro: "Creo que es un paripé, llegarán a ponerse de acuerdo porque no creo que Guardiola sea tan torpe de llevarnos de nuevo a unas elecciones... sería para mandarla a su casa".
Horas decisivas
La primera evidencia sobre si el distanciamiento es real o una maniobra negociadora llegará en apenas unas horas, cuando se constituya la Mesa de la Asamblea. Las certezas sobre el futuro político de Extremadura, en cambio, podrían tardar días o incluso semanas en despejarse.
Vox rompe las negociaciones con el PP