La Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore) ha pedido al Gobierno que destine 100 millones de euros al año para mantener presas e infraestructuras hidráulicas después de que varias comunidades de regantes hayan denunciado el "desperdicio" de agua durante el tren de borrascas.
En este sentido, ha recordado que el propio Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO) reconoció en un informe el pasado mes de diciembre que los sensores de las presas "se habían descuidado durante años". “Según los datos oficiales, un tercio de las presas estatales necesita refuerzos estructurales urgentes y el 65% requiere renovar o sustituir sus sistemas de vigilancia”, ha subrayado.
Además, han incidido en que los embalses están soltando agua por falta de capacidad, entre otras cuestiones. Por ello, consideran necesario construir más presas y de mayor capacidad, de manera que puedan guardar agua en años húmedos como este y retenerla en los años secos. En este sentido, Fenacore viene reclamando la construcción de 27 embalses, que en varios casos ya han figurado en ciclos de planificación hidrológica anteriores.
En líneas generales, la organización considera que "es una verdadera pena" el "desperdicio" de agua que se está produciendo "por el mal estado de presas, canales y tuberías", un problema que “perjudica directamente a los regantes, al sector agrícola y a los abastecimientos de poblaciones”.
“Mientras los embalses podrían estar almacenando agua para garantizar el abastecimiento y todas las demandas en periodos de sequía, esta se pierde innecesariamente, afectando tanto a la eficiencia del riego como a la estabilidad económica y ambiental de las explotaciones agrarias. Esta situación pone de manifiesto la urgente necesidad de invertir en mantenimiento y modernización de los embalses y de todas estas infraestructuras hidráulicas”, ha recalcado.
Entre otros aspectos, Fenacore destaca que las Comunidades de Regantes de Castilla-La Mancha han denunciado que la presa de la Vega del Jabalón (Ciudad Real) está desembalsando agua, decisión tomada por la Confederación Hidrográfica del Guadiana ante el aumento de aportaciones, aun cuando el embalse, con capacidad de 34 hm³, contiene actualmente solo 18 hm³.
"Hay estudios del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), el organismo encargado de evaluar la seguridad de infraestructuras hidráulicas en España, que indican que la presa no cumple con las garantías del Real Decreto 264/2021, lo que refuerza la necesidad de mantener abiertas las compuertas como medida preventiva", ha destacado.
Además, Fenacore incide en que varias Comunidades de Regantes en la Cuenca del Segura señalan que se está produciendo un desperdicio significativo de agua debido al mal estado de canales y embalses y a su falta de capacidad de regulación. Así, por ejemplo, critican que el embalse del Cenajo, el mayor de la cuenca, solo alcanza el 25% de su capacidad mientras se desembalsa agua que termina en el Mediterráneo.
Además, advierten de que el canal que abastece al embalse de La Pedrera funciona a solo la mitad de su capacidad por el deterioro de una tubería y que hay infraestructuras críticas, como el Sifón de Orihuela y el túnel Talave-Cenajo, que operan a medio gas por reparaciones actualmente en ejecución, pero que llevan años pendientes.