IBÉRICO
Del campo a la mesa: más garantías para el consumidor y seguridad para el productor
El sector acoge con prudencia el nuevo protocolo de certificación del ibérico y esperan que no incremente los costes ni la burocracia
Los productos ibéricos contarán desde abril de 2027 con un nuevo Protocolo de Certificación diseñado para reforzar la trazabilidad y ofrecer mayores garantías a consumidores y operadores. La actualización, impulsada por el Ministerio de Agricultura, busca hacer más homogéneos y transparentes los controles que acompañan al producto desde la explotación ganadera hasta su comercialización.
En empresas como Iberpro, Ibéricos Propios, en Torrecillas de la Tiesa, se encargan de todo el proceso, desde la cría a la comercialización. Todos sus jamones pasan esos controles que garantizan que el producto que llega al consumidor cumple con la Norma de Calidad. Pero esa cadena va a actualizarse. El sector acoge con prudencia estas medidas y piden que no suponga carga administrativa y de costes.
Detrás de cada producto ibérico, de cada jamón, existen unos controles que empiezan mucho antes de que llegue al consumidor. En abril de 2027 empezará a aplicarse el nuevo Protocolo de Certificación que refuerza la trazabilidad. Se podrá seguir mejor el recorrido del producto con unos controles más claros y homogéneos. Antonio Ávila, ganadero de Explotación Porcina Agropecuaria Cachiporro, señala que "hay que examinarla, hay que verla...yo creo que cualquier cosa que venga bien para el sector que no sea más enrevesada, más burocracia de la que tenemos, sino que agilice todo ese tema pues yo creo que viene mejor para toda la gente".
No se trata de una nueva norma sino de una actualización de medidas. El sector asegura que los controles hoy día ya son muy exhaustivos. Antonio Ávila afirma que "desde hace unos años para acá el engaño es casi inexistente porque tenemos muchos protocolos, la certificadoras están muy encima. Yo creo que ya no existe ese engaño, esa trapichería, y eso es beneficio tanto para el ganadero como para el industrial y para el consumidor".
Medidas que incluirán la digitalización en algunos procesos y se podrá recurrir si se pide la certificación. Lo importante, las garantías para el consumidor. "Ya hay una app que te dice de dónde viene ese jamón, donde se ha producido y de qué manera. Pero para que el consumidor final no se pueda sentir engañado porque el consumidor final paga una calidad y quiere esa calidad", apunta.
Habrá un período de nueve meses para que tanto productores como empresas adapten sus procesos a los nuevos requisitos de certificación.
