CAMBIO DE HORA
El cambio de hora puede afectar al sueño y la atención durante los primeros días
Los expertos recomiendan mantener horarios regulares y reducir el uso de pantallas para facilitar la adaptación, especialmente en niños y adolescentes
Getty Images Amanecer. Imagen de Archivo
La madrugada de este domingo los relojes se retrasaron una hora para dar paso al horario de invierno. Un cambio que supone ganar una hora de sueño, pero también perder horas de luz por la tarde y que puede tener consecuencias en el descanso, la atención y las rutinas diarias durante los primeros días de adaptación.
Según explica la profesora de Sociología de la Universidad de Extremadura, Beatriz Muñoz, este ajuste horario puede influir en determinados procesos cognitivos y en la capacidad de atención, aunque sus efectos no son iguales para toda la población. La experta señala que la incidencia del cambio de hora depende en gran medida de las condiciones previas de descanso de cada persona. En este sentido, advierte de que los problemas suelen ser más evidentes en quienes ya arrastran alteraciones del sueño y que el impacto varía según la edad.
Precisamente los más pequeños suelen notar con mayor intensidad esta modificación de horarios. Durante los primeros días es frecuente que se muestren más cansados por las mañanas mientras su organismo se adapta al nuevo ritmo.
Esta situación obliga a muchas familias a reajustar sus rutinas diarias, adelantando algunas actividades para facilitar el descanso de los menores. Algunos padres aseguran que en estos primeros días perciben a sus hijos más inquietos o con mayores dificultades para conciliar el sueño.
Para reducir estos efectos, los especialistas recomiendan revisar algunos hábitos cotidianos. Entre ellos, mantener una mayor regularidad en los horarios de descanso y limitar el tiempo de exposición a pantallas, especialmente antes de acostarse.
Ahora toca ajustar el reloj y encontrar nuestro propio ritmo.