20 Octubre 2022, 11:44
Actualizado 20 Octubre 2022, 11:44

Este pasado miércoles, el Comité de Medicamentos de Uso Humano, de la Agencia Europea de Medicamentos, recomendaba aprobar el uso de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer en niños de 6 meses a 4 años, y de Moderna en niños de 6 meses a 5 años. Las dosis de ambas vacunas serán menores en estos nuevos grupos de edad más jóvenes.

Para el Secretario de la Asociación Española de Vacunología, José Antonio Forcada, este anuncio era muy necesario, puesto que ya estaba demostrada, asegura, la efectividad y la seguridad de esta vacuna en bebés.

En los niños de 6 meses a 4 años de edad, la vacuna de Pfizer puede administrarse como vacunación primaria que consta de tres dosis (de 3 microgramos cada una); las dos primeras dosis se administran con un intervalo de tres semanas, seguidas de una tercera dosis administrada al menos 8 semanas después de la segunda.

En los niños de 6 meses a 5 años de edad, la vacuna de Moderna puede administrarse como vacunación primaria consistente en dos dosis (de 25 microgramos cada una), con un intervalo de cuatro semanas.

Para los niños de estos grupos de edad, ambas vacunas se administran en forma de inyecciones en los músculos de la parte superior del brazo o del muslo.

Según señala Forcada, la vacuna original frente al virus tiene un gran nivel de protección y no es necesario aplicar las vacunas adaptadas a las nuevas cepas. De hecho, en la primera dosis es recomendable que esta vacuna sea la original y, en las posteriores, las adaptadas.

 

Efectos secundarios

Los efectos secundarios más comunes de ambas vacunas fueron comparables a los observados en grupos de mayor edad. Entre ellos figuran la irritabilidad, la somnolencia, la pérdida de apetito, el sarpullido y la sensibilidad en el lugar de la inyección.

"En el caso de ambas vacunas, estos efectos fueron generalmente leves o moderados y mejoraron a los pocos días de la vacunación. Por tanto, los beneficios de las vacunas en niños de 6 meses a 4 y 5 años, respectivamente, superan los riesgos", ha indicado la Agencia Europea de Medicamentos.

Estas recomendaciones se enviarán ahora a la Comisión Europea, que emitirá las decisiones finales aplicables en todos los Estados miembros de la UE.