Decenas de personas lanzan nabos al Jarramplas, a 19 de enero de 2025, en Piornal, Cáceres
El origen histórico del Jarramplas de Piornal sigue siendo un misterio. No se conservan documentos que permitan fijar con exactitud cuándo comenzó esta tradición, aunque existen diversas hipótesis que intentan explicarlo.
Posibles raíces de la tradición
La versión más extendida en el imaginario popular sostiene que Jarramplas fue un cuatrero sorprendido robando ganado y castigado por los vecinos a base de verduras. Otras interpretaciones lo relacionan con elementos de la mitología romana, especialmente con el castigo que Hércules impuso a Caco. También hay quienes apuntan a un posible origen americano, influido por rituales indígenas traídos de regreso por emigrantes. En el plano religioso, una teoría identifica al personaje con San Sebastián, un guerrero cristiano repudiado por sus compañeros.

Marco histórico
Piornal tiene sus raíces en el siglo XIII, cuando pastores procedentes del noreste de Extremadura y del sur de Ávila se asentaron en la zona. Factores como su prolongado aislamiento geográfico, la localidad no tuvo carretera hasta 1927, han contribuido a conservar prácticas antiguas. Del mismo modo, el peso del ganado en la economía local pudo influir en la pervivencia de la leyenda del ladrón castigado.
Transformación de la fiesta
En sus inicios, la celebración estaba fundamentalmente orientada a los más pequeños, mientras los adultos continuaban con su jornada laboral. Con el paso del tiempo, el Jarramplas se convirtió en un símbolo de identidad comunitaria, transmitido de generación en generación. Su creciente proyección hizo que fuera reconocida como Fiesta de Interés Turístico Regional en 1993 y, años más tarde, como Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2014.
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