La consejera de Hacienda y Administración Pública en funciones, Elena Manzano, ha criticado duramente el modelo de financiación autonómica propuesto por el Gobierno, calificándolo como un “mandato político” y la “consagración de la desigualdad” entre territorios. Antes de participar en la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) en Madrid, Manzano denunció que Extremadura no recibirá “ni un euro” de los 21.000 millones previstos, lo que considera inaceptable.
El modelo ignora a regiones con problemas de despoblación
Según Manzano, el acuerdo responde a intereses políticos y no a criterios técnicos, beneficiando principalmente a Cataluña, que obtendrá 4.700 millones, y a Andalucía, que recibirá más por motivos electorales. La consejera lamentó que el modelo ignore a comunidades con problemas de despoblación como Extremadura y que se base casi exclusivamente en la población (97%), sin tener en cuenta el coste real de prestar servicios en territorios extensos y poco poblados.
Manzano insistió en que la financiación autonómica debe garantizar la igualdad en la prestación de servicios públicos esenciales, como sanidad y educación, en todas las comunidades. Criticó que el Gobierno pretenda compensar con un fondo interterritorial que no cubre servicios fundamentales, ya que de los 3.300 millones previstos, Extremadura solo recibiría 216 millones, una cifra insuficiente para corregir desequilibrios.
Utilizará “todas las armas”
Finalmente, la consejera advirtió que Extremadura utilizará “todas las armas” legales si este modelo se convierte en ley, y acusó al Ejecutivo de vulnerar el principio constitucional de igualdad. “Si no creen en la igualdad, que cambien la Constitución”, afirmó, denunciando que la propuesta obliga a los extremeños a asumir peores condiciones para financiar servicios públicos, lo que considera una injusticia que no permitirá.