El ajo extremeño, en desventaja por costes y competencia internacional
La falta de fitosanitarios y la presión de Egipto y China ponen en riesgo el cultivo en Aceuchal y en otras zonas productoras españolas
La falta de productos fitosanitarios y los bajos precios de las importaciones procedentes de Egipto y China ponen en aprietos la próxima campaña del ajo en Aceuchal y en el conjunto de las regiones productoras españolas. Un cúmulo de factores que genera un serio problema de competitividad para este cultivo. En el caso de Extremadura, esta campaña se prevé la siembra de cerca de 2.000 hectáreas, con una producción estimada de unas 20.000 toneladas.
El Ministerio de Agricultura cifra en un 4 % la reducción de la superficie dedicada al ajo en Aceuchal. Sin embargo, el gerente de la Cooperativa Extremeña de Ajos, Carlos Dobado, replica que este descenso se debe a que algunos productores del municipio se han desplazado a Castilla‑La Mancha o a Portugal, y no a un abandono del cultivo.
Costes al alza y falta de herramientas
Dobado ha reconocido, no obstante, que el sector afronta un problema real de competitividad, provocado por el encarecimiento de los insumos y, especialmente, por la escasez de sustancias activas eficaces contra las plagas, lo que reduce la productividad y eleva los costes de producción.
A este escenario se suma la fuerte competencia exterior de países como Egipto y China, que producen a precios muy inferiores y exportan grandes volúmenes de ajo al mercado español. En este contexto, Dobado advierte que “todo esto hace que el producto encarezca en costes, pero que también seamos menos productivos. Si sumamos la alta competencia que tenemos de terceros países con unos costes ridículos en comparación con los nuestros, la verdad es que se antoja una campaña complicada”.
Pese a las dificultades, en los últimos años, las ventas al exterior del ajo extremeño, se han dirigido principalmente a Estados Unidos, uno de los mercados clave para la comercialización del producto.


