Un cazador durante una jornada de caza.
Los cazadores extremeños podrán empezar a vender la carne de sus piezas de caza mayor directamente al consumidor final. Es la principal novedad del nuevo decreto de la Junta de Extremadura, que entrará en vigor en los próximos días y que actualiza la normativa anterior, vigente desde 2005. La medida afecta solo a las modalidades individuales de caza mayor. La temporada pasada se abatieron en Extremadura casi 60.000 ejemplares.
Obligatorio el control sanitario
El decreto permite que los pequeños cazadores comercialicen la carne directamente a particulares, restaurantes o carnicerías, siempre bajo una condición imprescindible:
que cada canal pase un control sanitario realizado por un veterinario oficial del Servicio Extremeño de Salud y que el proceso se haga a través de los nuevos locales de inspección reforzada, conocidos como LICA.
Otra de las novedades es que la carne podrá enviarse también a la industria, con un límite de dos canales por día. En estos casos, los cazadores percibirán el ingreso de la venta, pero la industria asumirá el control sanitario y la comercialización posterior.
El texto también permite que los cazadores mantengan las canales durante un máximo de tres días en sus propios espacios, siempre que estén refrigerados.
Preocupación de los veterinarios
Desde el sector veterinario se muestra preocupación por la forma en la que se realizará esta venta directa del cazador al consumidor, especialmente en lo referente al control y trazabilidad del producto. Las monterías colectivas quedan fuera del decreto, que se centra exclusivamente en las modalidades individuales.