La aprobación del decreto que actualiza el salario mínimo interprofesional (SMI) tendrá efecto inmediato en la nómina de febrero y carácter retroactivo desde el 1 de enero. El incremento supondrá más de 500 euros adicionales al año para los trabajadores que perciben el salario mínimo, un colectivo especialmente numeroso en comunidades como Extremadura donde los sueldos bajos tienen mayor peso en el mercado laboral. Nuestra región es la segunda comunidad autónoma con mayor porcentaje de trabajadores que perciben el salario mínimo, más de 70.000, así que será una de las regiones donde más se note la medida.
Los sindicatos celebran la subida
Las organizaciones sindicales consideran la medida un paso importante para mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores que menos ganan y subrayan que contribuye a reducir desigualdades económicas y laborales.
La secretaria general de UGT Extremadura, Patro Sánchez, señala que “aquellos sectores que siguen diciendo que la subida tiene un impacto negativo no tienen ninguna evidencia que lo respalde. Lo hacemos con justicia social y con justicia fiscal”.
Por su parte, Paqui Gómez, secretaria de acción sindical de CCOO Extremadura, destaca que “el rostro del salario mínimo en Extremadura es el de una mujer de entre 35 y 40 años, con contrato indefinido a jornada parcial. También afecta especialmente a personas con contratos temporales y a sectores como los servicios y la hostelería”.
Aseguran que la actualización del salario mínimo es una herramienta “necesaria” para compensar el aumento del coste de la vida y repartir mejor los beneficios empresariales.
La patronal advierte de más presión para las empresas
Por su parte, la patronal ha mostrado sus reservas respecto al incremento del SMI alertando de que puede añadir más presión a los costes laborales de pequeñas y medianas empresas, que constituyen la mayor parte del tejido productivo regional.
Javier Peinado, presidente de la CREEX, cree que "una vez más se adultera lo que es el diálogo social y lo que es aún peor, la negociación colectiva".
La patronal insiste en que muchas compañías ya operan con márgenes ajustados y que una subida del SMI puede acentuar las dificultades en sectores sensibles, especialmente en actividades intensivas en mano de obra.