El campo europeo alerta del impacto del impuesto al carbono en fertilizantes
Copa-Cogeca pide suspender el mecanismo por el aumento de costes que puede alcanzar los 39.000 millones
Copa-Cogeca pide suspender el impuesto al carbono en frontera (CBAM) que encarecerá los fertilizantes importados hasta un 15 % este año. Este gravamen puede costar 39.000 millones de euros al campo europeo en 7 años, lo que equivale al 10 % del presupuesto de la PAC. La petición llega antes del plan sobre fertilizantes que la Comisión Europea presentará el día 19.
El CBAM es el mecanismo con el que la UE quiere que los productos importados paguen un precio por el CO₂, similar al que ya asumen las industrias europeas. El problema es que incluye los fertilizantes, y el 30 % del nitrógeno que usa la agricultura europea viene de fuera, por lo que el coste recae directamente sobre las explotaciones.
El impacto directo será de 820 millones de euros este año, y en 2034 superará los 3.400 millones. Si los fabricantes europeos ajustan precios, la factura total alcanzaría los 39.000 millones de euros en siete años.
El agricultor paga más por producir y vende a precios fijados por los mercados mundiales, lo que genera un desequilibrio creciente. Esta situación se agrava con la crisis de fertilizantes derivada de la guerra en Irán. En regiones como Extremadura, donde el fertilizante puede suponer hasta un tercio del gasto de campaña, cualquier subida reduce unos márgenes ya limitados.
Copa‑Cogeca pide suspender el CBAM para fertilizantes y exige que se aclare cómo se redistribuirán los ingresos generados por este impuesto. La respuesta la dará Bruselas el día 19 de este mes, cuando presente su plan.


