13 Febrero 2026, 10:30
Actualizado 13 Febrero 2026, 10:32

El Día Mundial de la Radio se celebra cada 13 de febrero para reivindicar el papel de la radio como un medio cercano, universal y resiliente, capaz de mantener su relevancia incluso en plena era digital. La fecha conmemora el inicio de emisiones de la Radio de las Naciones Unidas en 1946, creada tras la Segunda Guerra Mundial con el objetivo de “unir a los pueblos” y difundir información fiable a todos los países miembros de la ONU.

La idea surgió en España

La idea de dedicar un día internacional a la radio surgió en España, impulsada por Jorge Álvarez, presidente de la Academia Española de la Radio, quien propuso la creación de esta efeméride en 2008. Posteriormente, el Gobierno español trasladó formalmente la iniciativa a la UNESCO, dando inicio al proceso de reconocimiento internacional.

La Conferencia General de la UNESCO proclamó oficialmente el Día Mundial de la Radio en 2011, destacando la importancia del medio en la comunicación, la educación y la diversidad cultural. Poco después, la Asamblea General de la ONU adoptó la celebración como fecha oficial entre 2012 y 2013, consolidando así esta jornada que hoy se recuerda en emisoras, centros educativos y plataformas digitales de todo el mundo.

SUMALI IBNU CHAMID de Alemedia.id

“Radio e Inteligencia Artificial”

En 2026, el Día Mundial de la Radio llega con un lema que invita tanto al entusiasmo como a la cautela: “Radio e Inteligencia Artificial”. Nunca antes la celebración había planteado un debate tan directo sobre el futuro del medio. La pregunta de fondo atraviesa el año: ¿estamos ante una revolución que refuerza a la radio o ante el riesgo de diluir su esencia más humana?

La clave editorial de esta edición la marca la UNESCO, que insiste en una idea contundente: “la IA es una herramienta, no una voz”. La tecnología debe apoyar al profesional, no sustituirlo ni borrar aquello que convierte a la radio en radio: el criterio periodístico, la emoción de la voz humana y la mirada editorial. El objetivo de 2026 es abrir un debate global sobre cómo la IA transforma producción, distribución y consumo del contenido sonoro sin renunciar a los pilares del medio: ética, confianza, creatividad y accesibilidad.

Automatización inteligente

En las redacciones y estudios ya se nota el cambio. La producción está marcada por la automatización inteligente, capaz de generar cortinillas, cuñas, transiciones e incluso escaletas completas. La edición asistida limpia ruido, equilibra niveles y permite versiones listas para emisión en minutos. Y empiezan a proliferar los locutores virtuales, capaces de presentar canciones, leer breves informativos o modular su tono según la hora del día. Proyectos como RadioGPT o emisoras como Intar Radio muestran avances tan fascinantes como inquietantes.

También cambia la programación: la IA permite una programación “viva”, que analiza en tiempo real la respuesta del oyente y ajusta contenidos al vuelo. Algunas emisoras incluso exploran la clonación de voz de sus locutores. Pero aquí surge la tensión: la misma tecnología que acerca la radio a cada oyente puede homogeneizar los discursos si se usa sin criterio editorial.

 Synex9 de Getty Images Pro

La relación con la audiencia se transforma igualmente. La radio ahora “te reconoce”: aplicaciones que recomiendan contenidos según hábitos, chatbots que gestionan participación, y locutores virtuales capaces de mantener una conversación básica. Además, se fortalecen los avances en accesibilidad, como subtitulado automático y traducción inmediata.

Riesgos de la incorporación de la IA

Pero no todo es luz. Hay riesgo laboral, especialmente en pequeñas emisoras que podrían reducir plantillas. La desinformación automatizada puede multiplicarse sin supervisión humana. Y se teme la pérdida de autenticidad ante voces sintéticas perfectas, sin acentos ni imperfecciones.

Por eso la UNESCO traza una línea clara: la IA debe reforzar la independencia editorial, la responsabilidad informativa y la transparencia, no erosionarlas. En un momento en que la tecnología promete personalización infinita, la radio enfrenta un dilema crucial: abrazar el futuro sin perder su alma. La pregunta que queda es inevitable: ¿será la IA la nueva aliada de la radio… o un recordatorio de por qué seguimos necesitando voces humanas al otro lado?